— ¿Le estaba hablando al teléfono? -preguntó Sancho.
— ¿No sabes lo que es Siri? -se reía otro de los propietarios, que rápidamente fue
interrumpido por Anthony, quién vio la oportunidad de hacer una broma.
— ¿Qué es Siri? -preguntó Don Rodrigo.
— Siri es una hechicera… -les hizo creer Don Anthony. - Que vive en una cueva muy,
muy lejos de aquí, y que te responde si le hablas, sea donde sea…
— ¡Basta de burlas! -protestó Don Rodrigo.
— No es ninguna broma, mira…
Don Anthony colocó su teléfono sobre la mesa y con una cara seria y haciendo
movimientos con los brazos, haciendo ver que estaba hechizando algo, le habló:
— Oye Siri, saluda a Don Rodrigo y Sancho Pablo.
— Hola, Don Rodrigo y Sancho Pablo. - dijo el teléfono.
Asustadísimos, ambos se quedaron impactados, preguntándose cómo podía ser posible
tal acto de brujería.
— Ya veréis, hablarle, presentaros, sin miedo. - les dijo otro de los jefes, burlándose.
— Hola Siri, somos Don Rodrigo y Sancho Pablo. -dijo con miedo Sancho.
— Buscando resultados de Don Ortega y Sancho Pedro… - dijo de nuevo el sistema.
— ¿¡Qué!? ¡Esos no somos nosotros! -se indignó Don Rodrigo.
— ¡Mirar! ¡Qué zorro! - dijo Don Anthony al ver las imágenes que aparecían en su móvil.
- Frison Club anuncia la llegada de Don Ortega y Sancho Pedro. ¡Nos están copiando!
A la mañana siguiente, Don Anthony, cabreado, se dirigía al Frison Beach, seguido por
Don Rodrigo y Sancho Pablo, para exigir que retirasen inmediatamente el anuncio de
internet, pues era claramente una copia a la imagen de su discoteca. Mientras
caminaban por el paseo marítimo, una voz familiar les interrumpió a sus espaldas,
deteniendo en seco a Don Rodrigo.
— Tú y yo tenemos asuntos pendientes… -dijo aquella voz, que pertenecía ni más ni
menos que al Pistolero de la Blanca Luna, enemigo acérrimo de Don Rodrigo.
— ¿Quién es este friki? -preguntó Anthony, que no entendía nada.
— Es nuestro jefe, que se disfrazó de pistolero para venirnos a buscar y nos lleva
siguiendo la pista todo el camino… -le explicó Pablo.
— ¿Qué? ¡Pero vosotros ahora trabajáis para mí! ¡Puedo pagaros más! - alertó.