SINAPSIS –Abril 2016
Cuando
planteamos
la
necesidad de formar a un niño/a
(tanto en educación formal como
informal), no estamos haciendo otra
cosa que darles las herramientas para
sobrevivir. Sobrevivir en un mundo
global no parcelado. Por tanto,
nuestra labor es plantear:
Todo lo que creemos a través
de tareas competenciales deben
aportar un bien común globalizado.
De esta forma, llegaremos al
planteamiento
de
una
cultura
universal.
Antonio Julián Montero Martín
SITUACIÓN
–
PROBLEMA
=
Herramientas para la inteligencia
En consecuencia, debemos
entender la inteligencia como la
capacidad de crear algo valioso a
nivel Universal (necesidades iniciales
planteadas).
Si seguimos concretando, es
aquí donde tienen cabida las famosas
competencias clave: forma en la que
el individuo moviliza todos sus
conocimientos y recursos para
solucionar un problema /as. Para ello,
es necesario definir cuáles son las
competencias claves (C. Lingüística,
matemática, social, etc), siendo su
contextualización la base para su
desarrollo y creación valiosa.
Pero ¿Qué contexto? ¿Qué
valor?. En la actualidad, cuando
hablamos de contexto de tareas nos
reducimos al que propone cada
docente según sus creencias, y el
valor es subjetivo y parcelado.
Ilustración obtenida del artículo
“las 12 palabras más raras del
inglés”. Por Iván Olsen
En contraposición, debemos
partir de las necesidades universales
inicialmente planteadas, para definir
los contextos de las tareas y el valor
debe dar respuesta a dichas
necesidades.
Comunicación y libre pensamiento