SINAPSIS –Abril 2016
vienen; cada uno los afronta a su manera:
hablando, dando vuelta por un rincón
repitiendo la letra que tanto temes que se
te olvide, colocándote la ropa que no
sabes exactamente si habrás acertado en
elegir para la ocasión, dudando de si los
zapatos
de
tacón
kilométrico
responderán a tus movimientos…pero
siempre surge una mano que te aprieta el
hombro y te vaticina que lo harás genial.
Por eso y por muchos otros detalles
nuestro grupo es tan variopinto como
extraordinario.
¿Por qué invertimos nuestro
tiempo y dinero en clases de canto?
Cuando pregunté esto a mis
compañeros, Flor me dijo que había
soñado que era una “cantante negra” así
que decidió poner manos a la obra en
aquello que sí podía conseguir, y era ser
cantante, porque lo segundo lo tenía
ciertamente más complicado. Pero,
resumiendo yo diría que hay dos razones
principales : están aquellos a quienes
siempre les ha gustado cantar y
empezaron las clases para mejorar su voz,
ampliar su tesitura vocal, para aprender
a cantar con el diafragma y no hacerlo
con la garganta (mal muy extendido entre
quienes no asisten a clases de canto) y
está el grupo de los que fuimos a clase de
canto porque teníamos problemas con las
cuerdas vocales y necesitábamos
aprender a utilizar la voz de forma
correcta para no destrozarla en clase (
como es mi caso). Lo que ocurre es que
poco a poco, estas propuestas de
audiciones, como ”Cabaret”, han ido
animándonos a ser un “poco artistas” y
hemos ido aprendiendo a subir al
escenario y a divertirnos muchísimo. Por
supuesto, no hay que dejar de lado
aquello que he dicho al principio: somos
aprendices; pero aprendices muy felices
cuando al acabar su actuación reciben los
aplausos del público y las alabanzas de
sus compañeros.
Pese
a
tanto
ensayo
y
preparación, siempre queda algún cabo
suelto que te hace temblar, como ocurrió
en la actuación de ”Money Money” , en
la que Pilar y yo tuvimos que cantar con
los micros de diadema que no habíamos
podido probar por falta de tiempo, ya que
empezó a llegar el público y ya… no tuvo
remedio.
En cuanto a otras actuaciones,
cabe destacar que, recientemente, hemos
realizado un espectáculo en el que
imitábamos a diferentes cantantes (Me
suena tu cara). Fue muy divertido.
Teníamos un jurado que aportaba un
Comunicación y libre pensamiento