Semillas educativas Semillas Educativas- José Orlando Salazar Duque | Page 158

Semillas Educativas 5. Soy misionero para el mundo «Cuando el hijo terminó la obra que el Padre le encargó realizar en la tierra, fue enviado el espíritu Santo el día de Pentecostés para que santificara continuamente a la Iglesia. Es entonces cuando la Iglesia se manifestó públicamente ante la multitud; se inició la difusión del Evangelio entre los pueblos mediante la predicación .» Catecismo de la Iglesia Católica. 766. Cada uno de nosotros estamos llamados a fundar y continuar con el reino de amor en los demás, no sin antes, descubrirnos a nosotros mismos para hallar las múltiples respuestas al mandato de la Salva- ción, instaurado por Dios para los hombres, en cuyo camino debemos encontrarnos, para aliviar las cargas y promover el espíritu de servicio. zador, para que este se proyecte y llegue más allá de las fronteras, para que los niños, jóvenes y adultos puedan vibrar con Je- sús que es la eterna salvación, el camino que conduce a una sola meta: Dios, Ser misionero es sen- tir la presencia viva y original de Cristo en los actos y hechos que hagamos a diario. Tenemos la tarea grande de regar semillas de esperanza, de promul- gar el mensaje del Evangelio a los hombres y pueblos del mundo, de encauzar noblemente a quienes están extraviados y atraerlos por el sendero del bien. Somos misione- ros para el mundo, gente que va con Cristo en su interior y afronta las dificultades, venciendo las ig- nominias, los descalabros y acep- tándose tal cual es, como un ser con ideas, que se deja iluminar por la acción del Espíritu Santo. El mundo actual necesita, que sea- mos verdaderos misioneros, que no nos dé miedo enfrentarnos a la ignorancia y al secularismo, y que tracemos derroteros claros y precisos, para llegar con sencillez y pulcritud a los demás, especial- mente a aquellos pueblos en que el mensaje de Cristo no ha llega- do, porque no ha habido quién lo anuncie. Como bautizados, estamos lla- mados a ser luz para el mundo, a vibrar con fortaleza y a brillar par- ticipativamente con los demás, anunciando el mensaje Evangeli- 158 Se necesita de hombres deci- didos, que vayan sin temor, de puerta en puerta, a abrir los cora- zones, afrontando las realidades de pobreza, miseria y ausentismo espiritual. Hombres valientes, mi- sioneros con proyección, invadi- dos del carisma de la misericordia, Semillas educativas. Orientaciones didácticas para la formación de la Infancia Misionera desde la escuela. PhD José Orlando Salazar Duque.