Semillas educativas Semillas Educativas- José Orlando Salazar Duque | Page 156

Semillas Educativas 4. Espiritualidad misionera «Jesucristo nos da la vida para comunicarla a todos. Nuestra misión nos exige que, unidos a nuestros pueblos, estemos abiertos a recibir esta vida en plenitud, para comunicarla abundantemente a las iglesias a nosotros encomendadas, y también más allá de nuestras fronteras. La nueva Evangelización tiene que ser capaz de despertar un nuevo fervor misionero en una iglesia cada vez más arraigada en la fuerza y el poder perennes de pentecostés.» Santo Domingo-124. Qué importante y bueno es cono- cer a Cristo y adentrarnos en su obra Redentora para la humanidad, sin- tiéndolo en el corazón, vislumbran- do su belleza para que venzamos las tentaciones y adquiramos fuerzas para luchar contra todo aquello que nos niega como personas, y como imágenes de Cristo. El cristiano está llamado a vivir su espiritualidad y no solo eso, sino también a compartirla, siendo un templo del Espíritu Santo para los demás, haciendo que, con sus ac- titudes, otros, los sigan y formen una cadena inmensa para el mun- do, venciendo al pecado y reno- vándose continuamente, para que reine la concordia, la verdad y el entusiasmo de una Iglesia peregri- na, que caminando por el mundo con sus pastores y discípulos se- pan encontrarse y darse la mano. A través de ella, podemos descu- brir el mundo con facilidad, abrien- do sus puertas, concentrándonos en el servicio, siendo portadores del emblema de amor, auténticos heraldos cuyo escudo nos pro- 156 tegerá, ya que tiene la fuerza ne- cesaria para enfrentar el peligro y recibir el triunfo. La espiritualidad misionera la po- demos compartir, perteneciendo a la Iglesia, por ejemplo, el niño a los Grupos de Infancia, haciendo que el mensaje de Jesús se haga vida, brote como agua de un ma- nantial fresco y llegue hasta noso- tros, produciendo frutos de verda- dero alcance para la humanidad. Es la misión del amor, del trabajo y el contacto con Cristo. En los sen- timientos y actitudes y encuentros con los demás, podemos irradiar la espiritualidad, pues Jesús se hace presente en cada uno en cualquier circunstancia. El misionero ha de dejarse ilumi- nar por el Espíritu Santo, ya que la vida de todo cristiano comprome- tido ha de ser expresión de ese amor a Jesús y ha de ir también cada día pareciéndose más a Él, ya que no se puede dar testimo- nio de Cristo sin antes profundi- zar su palabra viva por la gracia y obra del Espíritu Santo. Semillas educativas. Orientaciones didácticas para la formación de la Infancia Misionera desde la escuela. PhD José Orlando Salazar Duque.