Semillas educativas Semillas Educativas- José Orlando Salazar Duque | Page 134

Semillas Educativas 5. Los niños son el corazón de la iglesia «Hacerse niño con relación a Dios es la condición para entrar en el reino; para eso es necesario abajarse, hacerse pequeño; más todavía: Es necesario nacer de lo alto, nacer de Dios, para hacerse hijo de Dios. « Catecismo de la Iglesia Católica. 526. Los niños son la esperanza de la Iglesia, son el fundamento esencial de ella, resumida en la vida y obra de Jesús, quien la preparó para que el hombre conociera la acción del Espíritu de Dios y se adentrara en su conocimiento, participando de los mandamientos, viviendo los sa- cramentos; y pernoctara constante- mente en una comunión personal e íntegra con toda la humanidad. En la Iglesia está contenida la fuente de la vida: La Eucaristía, único secreto de Jesús, el cual se ha venido entregando por com- pleto desde hace muchos siglos, para que el hombre, pero, funda- mentalmente los niños, compar- tan su experiencia de salvación y se conviertan según sus expecta- tivas y deseos en el centro y cora- zón de la Iglesia, para el bien de la humanidad. Jesús quiere que los niños apren- dan el mensaje del amor, que vi- van plenamente su palabra que es vida y se conviertan en los promotores de su verdad, siendo irradiadores de ese mundo nue- vo que ansiamos para que haya hombres de futuro, con un ca- risma definido, pensando en los 134 demás y sintiendo a Jesús, antes que a cualquier otra cosa. La Iglesia es Sacramento univer- sal de salvación, y se compenetra con el sentir del niño y lo invita a participar de ella, de su trabajo, de su misterio, de esa fuente inmen- sa e inagotable que constituye su estructura, es la Iglesia con sus ministros una verdadera represen- tación de Jesús, quienes invitan a los niños a que se vuelvan signo de salvación y ejemplo vivo de la palabra del Redentor, quien siem- pre se acercó con cariño a ellos y comparó su reino de amor con la forma de ser de los niños. Hoy en nuestros días, cuando vi- vimos y presenciamos un mun- do conflictivo, lleno de dudas e inquietudes, cuando el hombre parece haber perdido toda no- ción del tiempo y se ha lanzado a alocadas carreras, persiguiendo lo material, alcanzando metas a veces imposibles y causando ma- les a la misma humanidad con su acción; es aquí cuando la Iglesia se hace presente en el mundo y abraza a los hombres con amor, y lo hace desde la misma niñez, desde cuando nace y los condu- Semillas educativas. Orientaciones didácticas para la formación de la Infancia Misionera desde la escuela. PhD José Orlando Salazar Duque.