Semillas educativas Semillas Educativas- José Orlando Salazar Duque | Page 128

Semillas Educativas 3. Jesus nos ama y nos da la vida «Jesús invita a los pecadores al banquete del reino: «No he venido a llamar a justos sino a pecadores «. Invita a la conversión, sin la cual no se puede entrar en el reino, pero les muestra de palabra y con hechos la misericordia sin límites de su padre hacia ellos y la inmensa alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta « Lucas. 15, 7-32 Dios siempre ha amado a los hombres, a la humanidad entera, desde antes de crear el mundo y pensó en los detalles, para que su inmenso amor se convirtiera en una realidad. Empezó por construir un mundo especial, en donde no fal- tara nada, porque creó hasta la flor para que se encargara de adornar el paisaje y así, el hombre gozara con la plenitud de la naturaleza. Por eso, después hizo al hombre “a imagen y semejanza suya” para que esa naturaleza no se sintiera sola y pudiera abrazar el sentimien- to del amor. abierto, dispuesto día y noche para escuchar la voz del arrepen- timiento, y precisamente Él, llega- rá como el Centinela a la noche, para cubrirnos con su manto im- pregnado de consuelo, esperan- za y protección. Guiándonos en la oscuridad y siendo luz para nues- tros ojos, para que no nos perda- mos en el abismo insondable de la indiferencia y el pecado. El amor de Jesús por los hombres es inmensamente grande, único y total, tanto que fruto de ese pro- fundo sentimiento, dio la vida por nosotros, ofreciéndose a un su- plicio de cruz, que solo el hijo de Dios, pudo aceptar para unir los horizontes del tiempo en épocas de perdón, reconciliación y paz. Jesús al igual que el padre Celes- tial, nos ama, tanto padre como el hijo, son como la llave que abre el corazón y penetran en él para depositarnos la semilla de la fra- ternidad, que hace hombres nue- vos, valientes y decididos, como los que necesita el mundo de hoy, arrojados, con la premisa, de que «todo se puede en aquel que me reconforta», como lo dice el apóstol San Pablo, y esa perspec- tiva de amor es Jesús, presente y futuro de nuestras vidas. Es extraordinariamente grande el amor de Jesús por la humanidad, que en medio de los errores, el pecado y las situaciones que nos hacen alejar de Él, Jesús conti- núa con nosotros, con su corazón Con el amor de Jesús, su muerte y su resurrección, se alivian las pe- nas, se curan las heridas, porque Él vino, para que todos tengamos vida, y la tengamos en abundan- cia, así vayamos por el mundo en- 128 Semillas educativas. Orientaciones didácticas para la formación de la Infancia Misionera desde la escuela. PhD José Orlando Salazar Duque.