Semillas
Educativas
2.
Jesús es nuestro
mejor amigo
«Un amigo fiel es una protección segura; el que lo encuentra ha
encontrado un tesoro. Un amigo fiel no tiene precio; su valor no se mide
con dinero. Un amigo fiel protege como un talismán; el que honra a Dios
lo encontrará. « Eclesiástico. 6, 14-17.
Jesús ha demostrado desde siem-
pre una inmensa amistad a los hom-
bres y lo manifiesta en sus hechos
y acciones, dándose en detalles y
regalos desde todos los tiempos a
la humanidad. La amistad de Jesús
es sincera, pura y fiel, es una com-
pañía perfecta que nos ahonda en
el espíritu y nos fortalece para afron-
tar el peligro y las dificultades de la
existencia. No hay mejor amigo que
aquel que da la vida por sus aliados;
y Jesús es el único que ha dado
la vida por nosotros, al morir en la
cruz, para redimirnos del pecado.
Por medio de la amistad, se siem-
bra la ruta de la esperanza en el
largo camino de la tristeza, dolor
y amargura del mundo y de los
hombres. La amistad es un paliati-
vo siempre abierto que Jesús nos
ha querido brindar, para que nos
sintamos fortalecidos y emprenda-
mos la misión que tenemos que
hacer. Ya nos lo dice Jesús, el mun-
do es de los hombres y solamente
con la amistad lograremos vencer
las barreras que muchas veces ha-
cemos y que nos impiden cruzar al
otro lado del puente.
No puede haber mejor amigo en el
trayecto hacia la meta definitiva de
nuestra vida, que la que nos ofrece
Jesús. Es una amistad sincera, va-
liosa, segura, que no espera nada
a cambio, que no es interesada
ni egoísta, sino más bien, es una
amistad transparente, ofrecida a
todos por igual y no a unos pocos.
Sigamos experimentando la amis-
tad de Jesús, una amistad per-
durable, complaciente y llena de
optimismo, que nos abraza y nos
aviva a continuar luchando por los
valores, por ser personas de bien,
acordes con la realidad que vivi-
mos, una amistad que no conoce
impedimentos de ningún orden,
porque está hecha para el bien y
para brillar como un reflector fuer-
te, con luz propia en cualquier sitio
del mundo.
En una palabra: Jesús es todo amor
y amistad para los niños, por eso,
se alegra cuando nosotros compar-
timos su amistad con los demás,
razón por la cual hemos de vivir
felices, brindando siempre sonri-
sas que salen desde el corazón,
es porque Jesús nos da la vida.
En Él, cómo nos dice San Agustín
«Nos movemos y existimos, Jesús
nos quiere tanto que nos llama sus
“Amigos”.
Semillas educativas. Orientaciones didácticas para la formación de la Infancia Misionera
desde la escuela.
PhD José Orlando Salazar Duque.
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