Semillas educativas Semillas Educativas- José Orlando Salazar Duque | Page 125

Semillas Educativas 2. Jesús es nuestro mejor amigo «Un amigo fiel es una protección segura; el que lo encuentra ha encontrado un tesoro. Un amigo fiel no tiene precio; su valor no se mide con dinero. Un amigo fiel protege como un talismán; el que honra a Dios lo encontrará. « Eclesiástico. 6, 14-17. Jesús ha demostrado desde siem- pre una inmensa amistad a los hom- bres y lo manifiesta en sus hechos y acciones, dándose en detalles y regalos desde todos los tiempos a la humanidad. La amistad de Jesús es sincera, pura y fiel, es una com- pañía perfecta que nos ahonda en el espíritu y nos fortalece para afron- tar el peligro y las dificultades de la existencia. No hay mejor amigo que aquel que da la vida por sus aliados; y Jesús es el único que ha dado la vida por nosotros, al morir en la cruz, para redimirnos del pecado. Por medio de la amistad, se siem- bra la ruta de la esperanza en el largo camino de la tristeza, dolor y amargura del mundo y de los hombres. La amistad es un paliati- vo siempre abierto que Jesús nos ha querido brindar, para que nos sintamos fortalecidos y emprenda- mos la misión que tenemos que hacer. Ya nos lo dice Jesús, el mun- do es de los hombres y solamente con la amistad lograremos vencer las barreras que muchas veces ha- cemos y que nos impiden cruzar al otro lado del puente. No puede haber mejor amigo en el trayecto hacia la meta definitiva de nuestra vida, que la que nos ofrece Jesús. Es una amistad sincera, va- liosa, segura, que no espera nada a cambio, que no es interesada ni egoísta, sino más bien, es una amistad transparente, ofrecida a todos por igual y no a unos pocos. Sigamos experimentando la amis- tad de Jesús, una amistad per- durable, complaciente y llena de optimismo, que nos abraza y nos aviva a continuar luchando por los valores, por ser personas de bien, acordes con la realidad que vivi- mos, una amistad que no conoce impedimentos de ningún orden, porque está hecha para el bien y para brillar como un reflector fuer- te, con luz propia en cualquier sitio del mundo. En una palabra: Jesús es todo amor y amistad para los niños, por eso, se alegra cuando nosotros compar- timos su amistad con los demás, razón por la cual hemos de vivir felices, brindando siempre sonri- sas que salen desde el corazón, es porque Jesús nos da la vida. En Él, cómo nos dice San Agustín «Nos movemos y existimos, Jesús nos quiere tanto que nos llama sus “Amigos”. Semillas educativas. Orientaciones didácticas para la formación de la Infancia Misionera desde la escuela. PhD José Orlando Salazar Duque. 125