Semillas
Educativas
1.
Dejad que los niños
vengan a mí
«Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el Reino de
Dios es de quienes son como ellos. Les aseguro que el que no acepta el
Reino de Dios como un niño, no entrará en él.» Marcos. 10, 14-15.
Jesús quiere que nosotros sea-
mos modelo de vida, que los actos
y acciones que hagamos estén en-
caminados hacia los demás, descu-
briendo el camino de la Evangeliza-
ción, invitándonos a cruzar esa ruta
de amor, fortaleciendo los lazos
de la amistad entre los hombres,
sirviéndonos mutuamente, dejan-
do a un lado el egoísmo, el odio
y la vanidad, despojándonos de la
máscara del pecado que nos aleja
de Dios y nos hace viejos. y mantener viva la esperanza de
verlo junto a nosotros.
Jesús quiere que los niños del
mundo vayan hacia Él, en un ca-
minar de amor, de perfección y de
unidad. Su reino lo tiene prepara-
do para ellos y nos invita también
a que seamos como niños, con un
corazón puro, una mente cristalina,
donde no se produzcan malos pen-
samientos ni deseos impuros, sino
la pureza y la verdad a flor de labio. “DEJAD QUE LOS NIÑOS VEN-
GAN A MÍ” es un llamado hoy
para los maestros, padres de fa-
milia y adultos en general, para
que sigamos construyendo en los
niños la presencia de Jesús como
una semilla que se abona, cuida,
para que crezca, florezca y dé fru-
tos, pero, verdaderos frutos para
el mundo.
La obra de la Salvación está edifi-
cada sobre el amor y Jesús perma-
nentemente en su recorrido por los
pueblos de Jerusalén, comparaba
ese Reino con el celo amigable y
puro de los niños. Son ellos los lla-
mados a instaurar en el mundo, la
verdad y la realidad de Jesús mi-
sionero, que se extiende con su
promesa para renovarnos en la fe Es una tarea delicada, comprome-
tida, pero llena de bondad, que
aportará la realidad de un nuevo
espacio en donde el amor sea la
palabra conjugada por todos y se
eliminen las barreras del pecado,
para hacernos artífices y modelos
de paz, como la que llevan los ni-
ños en su corazón.
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Hoy, los niños tienen la necesidad
de ser ayudados y evangelizados,
para que continúen con la tarea
que Cristo les ha encomendado:
Salid al encuentro de vuestro her-
mano y abrirle el corazón de par
en par, para que penetre en Él y
descubra la verdadera fortaleza
de unidad y comprensión para los
hombres.
Semillas educativas. Orientaciones didácticas para la formación de la Infancia Misionera
desde la escuela.
PhD José Orlando Salazar Duque.