Semillas
Educativas
9.
Seamos misioneros
«—Somos conscientes de la insuficiente proclamación del Evangelio y
de las carencias de nuestro pueblo en su vida de fe. Es nuestro deber
anunciar claramente, sin dejar lugar a dudas o equívocos el Misterio de
la Encarnación: Tanto la Divinidad de Jesucristo tal como la profesa la
fe de la Iglesia, como la realidad y la fuerza de su dimensión humana e
histórica. « Puebla 173 – 175.
Es el llamado al cual estamos in-
vitados todos, sin distingos de nin-
guna especie. Ser misioneros impli-
ca proyectar la obra recibida en los
sacramentos. Es proclamar la ver-
dad del Evangelio a los hombres y
pueblos. Ser misioneros es ir más
allá, en un descubrir de experien-
cias y vivencias, junto a la presencia
de Dios, quien nos guía.
Ser misioneros es sentir a Jesús
en la vida de cada uno, es lograr
desarrollar el papel que Dios nos
ha encomendado como maestros,
Padres de Familia, Esposos, Hijos,
Sacerdotes o Religiosas. Es exten-
der la acción Salvadora con la pa-
labra, llegando hasta Dios, un altar
supremo que se abre cada día a la
esperanza del perdón y del amor.
Ser misioneros es ir por el mun-
do haciendo el bien, como lo hizo
Jesús, es encontrar en los demás
el rostro de la pobreza y brindarle
una mano solidaria, porque mi-
sionar es abrir el campo y el sur-
co para la paz. Ser misioneros es
asumir un compromiso serio con
mi vida, proyectando el servicio,
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dando un poco de lo mucho que
he recibido.
Si somos misioneros al servicio
de los demás, abriendo los ojos
al Evangelio y comulgando con
la verdad, Cristo pernoctará y se
quedará con nosotros para siem-
pre. La luz misionera es un grito a
la esperanza, es el descubrimien-
to de la razón de ser y la procla-
mación de nuestra tarea en este
medio que nos rodea.
Hay muchos sitios de la tierra en
la actualidad a donde no llega el
anuncio del Evangelio, se necesi-
tan hombres y mujeres valientes
que dejándolo todo, inclusive,
negándose a sí mismo, puedan
dar a conocer a Jesús y encontrar
la verdadera razón de su vida.
No solo se necesita que los anun-
ciadores sean sacerdotes o reli-
giosas, también vale el servicio de
los bautizados, de los laicos, como
nosotros, pues, es una obligación
como cristianos asumir este com-
promiso al cual estamos llama-
dos. Sintamos en nuestras vidas
Semillas educativas. Orientaciones didácticas para la formación de la Infancia Misionera
desde la escuela.
PhD José Orlando Salazar Duque.