Semillas educativas Semillas Educativas- José Orlando Salazar Duque | Page 116

Semillas Educativas 9. Seamos misioneros «—Somos conscientes de la insuficiente proclamación del Evangelio y de las carencias de nuestro pueblo en su vida de fe. Es nuestro deber anunciar claramente, sin dejar lugar a dudas o equívocos el Misterio de la Encarnación: Tanto la Divinidad de Jesucristo tal como la profesa la fe de la Iglesia, como la realidad y la fuerza de su dimensión humana e histórica. « Puebla 173 – 175. Es el llamado al cual estamos in- vitados todos, sin distingos de nin- guna especie. Ser misioneros impli- ca proyectar la obra recibida en los sacramentos. Es proclamar la ver- dad del Evangelio a los hombres y pueblos. Ser misioneros es ir más allá, en un descubrir de experien- cias y vivencias, junto a la presencia de Dios, quien nos guía. Ser misioneros es sentir a Jesús en la vida de cada uno, es lograr desarrollar el papel que Dios nos ha encomendado como maestros, Padres de Familia, Esposos, Hijos, Sacerdotes o Religiosas. Es exten- der la acción Salvadora con la pa- labra, llegando hasta Dios, un altar supremo que se abre cada día a la esperanza del perdón y del amor. Ser misioneros es ir por el mun- do haciendo el bien, como lo hizo Jesús, es encontrar en los demás el rostro de la pobreza y brindarle una mano solidaria, porque mi- sionar es abrir el campo y el sur- co para la paz. Ser misioneros es asumir un compromiso serio con mi vida, proyectando el servicio, 116 dando un poco de lo mucho que he recibido. Si somos misioneros al servicio de los demás, abriendo los ojos al Evangelio y comulgando con la verdad, Cristo pernoctará y se quedará con nosotros para siem- pre. La luz misionera es un grito a la esperanza, es el descubrimien- to de la razón de ser y la procla- mación de nuestra tarea en este medio que nos rodea. Hay muchos sitios de la tierra en la actualidad a donde no llega el anuncio del Evangelio, se necesi- tan hombres y mujeres valientes que dejándolo todo, inclusive, negándose a sí mismo, puedan dar a conocer a Jesús y encontrar la verdadera razón de su vida. No solo se necesita que los anun- ciadores sean sacerdotes o reli- giosas, también vale el servicio de los bautizados, de los laicos, como nosotros, pues, es una obligación como cristianos asumir este com- promiso al cual estamos llama- dos. Sintamos en nuestras vidas Semillas educativas. Orientaciones didácticas para la formación de la Infancia Misionera desde la escuela. PhD José Orlando Salazar Duque.