Semillas educativas Semillas Educativas- José Orlando Salazar Duque | Seite 110
Semillas
Educativas
7.
Sacrifiquemonos
«La presentación de las ofrendas en el altar hace suyo el gesto de
Melquisedec y pone los dones del creador en las manos de Cristo,
Es Él quien, en su sacrificio, lleva a la perfección todos los intentos
humanos de ofrecer sacrificios.» Catecismo de la Iglesia Católica 1350.
Si queremos agradar a Dios, te-
nemos que orar y hacer sacrificios,
porque cuando queremos a al-
guien, le ofrecemos regalos, lo lle-
namos de detalles y nos ganamos
su voluntad, haciendo que esa per-
sona también nos responda como
debe ser. Los regalos son muestra
de la manifestación de amor y Dios
lo hizo así, desde siempre, en el co-
mienzo del mundo, en la guía de
su pueblo Santo por el desierto, a
los escogidos por El, para que lo
condujeran.
Pero, también supo pedirles sacri-
ficios, como por ejemplo a Abra-
ham, cuando le pidió salir de su
pueblo, dejarlo todo y que lo si-
guiera a donde Él le indicaría. O
como hizo con sus discípulos, a
quienes les dijo que tendrían que
dejarlo todo para poderlo seguir.
Es una muestra de que el amor de
Dios es exigente, pero verdadero,
único y sincero para la humanidad.
El Sacrificio es amor, Jesús se sa-
crificó por nosotros viniendo al
mundo, tomando la presencia de
un hombre, haciéndose igual a Él,
excepto en el pecado, pero co-
noció el dolor, el sufrimiento y el
camino difícil que hay que reco-
rrer en el mundo, solo así nos in-
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dicaría que para obtener el triun-
fo, hay que sacrificarse, hay que
ofrecer algo por los demás.
Nosotros debemos sacrificarnos
por los demás, hoy, vivimos en un
medio en donde hay muchas nece-
sidades, niños abandonados, tris-
tes, que andan solos por el mundo,
sin una voz y una mano que los
auxilie, hombres deambulando por
las calles, mendigos, indigentes,
mujeres solas, etc. Es un mundo
necesitado de verdad, de sacrifi-
cio, de una muestra de amor que
le indique cuál es el horizonte hu-
mano hasta donde se puede lle-
gar y en dónde pernocta la pre-
sencia viva de Jesús.
El sacrificio es muestra viva del
amor que sentimos por Jesús, me-
diante el sacrificio podemos dejar
la vida de pecado, por la verdade-
ra luz que conduce a la presencia
del Padre Celestial. El sacrificio
denota cambio y es precisamente
lo que Jesús quiere que hagamos
y seamos modelos de personas,
seguidores de su verdad infinita
que es amor.
Qué bueno es aprender a hacer
sacrificios desde niños para agra-
dar a Dios. Esos sacrificios como
Semillas educativas. Orientaciones didácticas para la formación de la Infancia Misionera
desde la escuela.
PhD José Orlando Salazar Duque.