SEISCEROSEIS SEISCEROSEIS | Page 51

SEISCEROSEIS o papeles oficiales que reconocieren su Fue así que en el segundo día de viaje de existencia. las costas irlandesas hacia Río de Janeiro Después de ocho años, dos meses y once días que siguió como marinero Danny B., en una tormenta Danny recibió el golpe de una polea enloquecida la cual lo dejó en plena noche, donde todo se encontraba ya sin vida y en silencio, un marinero fue a llamar al Capitán y le dijo tenía que acompañarlo al salón de primera clase. destrozado internamente y agonizando Al llegar ahí había una cantidad de gente durante tres días hasta que falleció, mirando a través de las ventanas del salón Novecento quién era un niño de ocho en medio de la oscuridad de todas clases, años de edad no se separaba de Danny B., alta, media, baja o hasta trabajadores, durante esos tres días quién estaba pero todos conmovidos y deleitados con postrado en cama y a como pudiese le la música que provenía de aquél piano, leía lento, con trabas y dificultad los pero no interesaba el piano sino la resultados de la carreras de caballos, persona y era Novecento a quiénes todos murió así, con lo que le apasionaba. miraban con encanto y anonadados por su Después de la muerte de Danny B., el Capitán decidió acabar con la historia de don y corta edad para tocar música tan bella. Novecento, una criatura que nació en el Pasó el tiempo y Novecento era un barco pero como si no hubiese nacido hombre joven de veintisiete años de edad pues no tenía nacionalidad o papeles que vestía trajes elegantes en tonos oficiales entregándolo a las autoridades oscuros y caminaba despreocupadamente portuarias, mandó a buscarlo pero así por el barco. pasaron dos días seguidos buscándole pero no lo encontraron por ningún lado, creían había desaparecido en el mar, pero la realidad es que al cabo de días todos extrañaban a aquella criatura que era esencia del Virginian pero nadie decía absolutamente nada. La relación de amistad entre Novecento y su mejor amigo el trompetista fue debido a que una noche acompañó a Novecento a tocar el piano, pero fue un momento realmente maravilloso en el que se forjó aquella amistad, en medio de música tocada con mucha astucia y sentimiento por Novecento, los dos sentados frente a 51