Pablo Manuel García Ribado
Siempre utilizaba el mismo modus operandi: asaltaba a menores en los portales de su casa, las robaba y las violaba a punta de pistola o de navaja. Él y Antonio Barroso Mingo fueron conocidos como «los violadores de los portales». Por sus actos llevados a cabo entre 1990 y 1993, fue condenado a 1.721 años de cárcel: la suma de 74 violaciones, diez robos, dos delitos de lesiones y seis de agresión sexual. Ya podría estar en libertad si no se le hubiese aplicado la «doctrina Parot».
«El violador del ascensor»
Pedro Luis Gallego, «el violador del ascensor», podría estar en libertaddesde 2008 si se le hubiesen aplicado los permisos penitenciarios sobre los 30 años de cumplimiento máximo de la pena. Hoy, el que aprovechara su condición de mecánico para acceder a los portales de sus víctimas, sigue cumpliendo condena por diez violaciones, tres agresiones sexuales y dos asesinatos —el de una joven de 17 años y el de otra de 23— por los que se le condenó en 1992 a 273 años de prisión.