voluntariado marista
jornadas para la vida
Por: JUAN DIEGO PEÑAFIEL 10°"D"
Por experiencia del Voluntariado Estudiantil Marista (V.E.M.) garantizo que la frase agustiniana es verídica, ya que la solidaridad no es solo servir, sino procurar dar felicidad al niño enfermo y dar esperanza. El sentimiento nacido entre batas blancas, inyecciones y cirugías, permite dar una sonrisa y que el paciente se convierta en un amigo.
Los niños a los que visita el voluntariado son seres puros e inocentes, pero hay que llegar a ellos con creatividad, amor, y humor.
Tengo la convicción de que la acción del voluntariado tiene que ser firme, plena de sensibilidad, que es imprescindible en la auténtica labor social.
Finalizó formulando un cordial llamado a la juventud, que tiene el reto de dar la mano a los más necesitados. Porque los jóvenes estamos en capacidad de cambiar el sufrimiento en júbilo.
Es una prioridad de nuestro centro, estamos convencidos que la educación integral de nuestros estudiantes no sería posible sin la dimensión trascendente, espiritual, cristiana de la persona, del ser, por ello dedicamos no solo tiempo, sino que intentamos derrochar creatividad en ello, extendiendo esta labor a todos los docentes, provocando en ellos una respuesta creciente y más comprometida
Crear espacios privilegiados para profundizar en la identidad personal y cristiana de los alumnos, de toda la comunidad educativa.
Provocar experiencias que nos sirvan para avivar nuestra fe.
Programar momentos que nos ayuden a crecer en nuestro compromiso cristiano-marista y en nuestro encuentro con Dios.
http://uemacara.maristasecuador.org/pastoral/
“En la caridad el pobre es rico, sin caridad todo rico es pobre”
(San Agustín de Hipona)