territorio. Que se entienda que la paz no solo se construye desde las partes armadas, sino con el equilibrio de los intereses económicos de todos quienes se han visto involucrados en el conflicto. Que ellos deben hacer parte de este proceso en busca de un avance hacia la justicia social. Señala que hay fuerzas que aún se oponen a la paz. Al fortalecimiento de la soberanía de los pueblos. Que hay poderosos intereses empresariales y económicos en juego el territorio donde vive. Que hay un pueblo que se está despertando y levantando. Pueblo que busca defender sus recursos, sus derechos y su futuro. Reclama el derecho constitucional a la paz. La reserva que lidera hace parte la Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina (Anzorc), interlocutor del Instituto Colombiano de Desarrollo Rural (Incoder). Esta ha intentado ser partícipe del proceso de paz que se desarrolla en la Habana entre el gobierno y la guerrilla de las FARC. Están vinculados a los foros convocados por el Gobierno y la guerrilla, y coordinadas por la Universidad Nacional y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Plantearon sus propuestas en las mesas de paz del Congreso y en el Foro Agrario en Bogotá. Han construido documentos que se han presentado y se han mandado a Cuba. Se han convertido en tema central en el conflicto de tierra. Fueron las FARC quienes tomaron estos documentos y presentaron las zonas de reserva campesina (ZRC) como una alternativa. Para ella, fue una alegría que sus propuestas fueran acogidas, pero cuestiona que se piense que estas vienen directamente del grupo guerrillero. A esto atribuye parte de la estigmatización que han tenido. Que el esfuerzo por denunciar, reclamar y exigir, lo relacionen con las FARC. Pese a esto insiste: ?nosotros ya prácticamente vamos de salida -señala-, lo hacemos por lo hijos y por los nietos. Por darles un futuro. Porque en realidad tengan derecho a un territorio?. Sigue viviendo el conflicto. Sufre amenazas de muerte, pero siente esperanza. Siente esperanza y ?un compromiso de tratar que Colombia salga de todo eso tan feo que está viviendo, de todo eso tan feo que ha vivido?, explica la líder campesina. Pide que independientemente del éxito o fracaso del proceso de paz, sus propuestas sean tenidas en cuenta. Jani quiere ser campesina: ?de pronto aquí en la ciudad no lo vemos como muy importante. Pero nosotros decimos que en el campo vivimos más o menos bien. Cuando no hay nada que comer simplemente se mata una gallina y se hace un sancocho. Eso es lo que estamos reclamando, eso es lo que estamos discutiendo, ese derecho a vivir como campesinos?. Malas Costumbres ?ijueputa tus oras tan contadas?, ?Deje de meterse en lo que no le importa vieja pirova lla ueles a formol malparaida ijueputa?. Así recibió Jani un mensaje de texto el 20 de abril de este año. Colombia se acostumbró a las amenazas. A Jani le pasó: ?desde los 16 años yo no me conformaba con todo lo que ocurría. Entonces, la primera amenaza la tuve a los 24 años y se han seguido y se han seguido?. La voz tranquila y suave que acompañan sus palabras transmite una calma que nada tiene que ver con lo que está diciendo. Sus ojos siempre están bien abiertos y sus cejas marcan un gesto de preocupación permanente. Parecen agotados, como de quien ya ha visto demasiado. Jani,