Rumor de límites. Memoria del desasosiego (hacia las Pinturas Negras) FINAL DE LAS PINTURAS NEGRAS-QUINTA DEL SORDO | Page 295
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estudio exige (aun de los que han nacido para ella) para entender y
discernir lo mejor?
Me es imposible expresar el dolor que me causa el ver correr
tal vez la licenciosa, ó eloqüente pluma (que tanto arrastra al no
profesor) é incurrir en la debilidad de no conocer á fondo la mate-
ria que esta tratando; que escandalo no causara, el oir despreciar
la naturaleza en comparacion de las Estatuas Griegas, por quien
no conoce ni lo uno, ni lo otro, sin atender que la mas pequeña
parte de la naturaleza confunde, y admira á los que mas han sabi-
do! ¿Que Estatua ni forma de ella habrá, que no sea copiada de la
Divina naturaleza? ¿por mas excelente profesor que se sea el que
hay copiado, dejará de decir á gritos puesta a su lado, que la una
es obra de Dios, y la otra de nuestras miserables manos? ¿El que
quiera apartarse, y enmendarla sin buscar lo mejor de ella, dejará
de incurrir en una manera reprensible monotona de Pinturas, de
modelos de Yeso, como ha sucedido a todos los que puntualmente
o han hecho? Parece que me aparto del fin primero, pero nada hay
mas preciso, si hubiera remedio, para la actual decadencia de las
Artes sino que se sepa que no deben ser arrastradas del poder, ni
de la sabiduria de las otras ciencias, y si governadas del merito de
ellas, como siempre ha sucedido quando ha habido grandes genios
florecientes: entonces cesan los despoticos entusiastas, y nacen los
prudentes amadores, que aprecian, veneran, y animan á los que so-
bresalen, proporcionandoles proteccion de las artes, y siempre se