Rumor de límites. Memoria del desasosiego (hacia las Pinturas Negras) FINAL DE LAS PINTURAS NEGRAS-QUINTA DEL SORDO | Page 189

189 Tal como se aprecia comparando, la fotografía de 1873-74 y el cua- dro que podemos contemplar hoy día, hay una gran diferencia. La obra antes de ser arrancada de la pared ya presentaba un enorme deterioro tanto de pérdidas de pintura como de grietas que la afectaban alterando gravemente lo que hoy vemos. Particularmente uno de los recursos que más había aplaudido por su novedad y valentía como era el plumaje-rojo del ros (gorro) del soldado de la izquierda con su osado chorreo. Ahora si tengo que ser riguroso no puedo mantenerlo debido a que me es imposible afirmar que estuviera planteado tal cual hoy lo vemos, aunque también me es difícil asignárselo a Cubells, con esa osada colocación que parece estar realizada con una esponja. Con todo aquí el paisaje es de una gran luminosidad y reafirma cuanto han revelado las últimas investigaciones, como es el que Goya pintó en casi todos los cuadros murales de la Quinta sobre previos paisajes de gran luminosidad, con abundancia de azules y amarillos o blancos amari- llentos. Las recurrentes figuras volanderas de Goya, de nuevo aparecen en esta pintura. Un cuadro enigmático de cielo vitalista, con predominio de ocres amarillentos y azules grisáceos. A la izquierda dos enigmáticos perso- najes en vuelo, uno de los cuales ha sido relacionado habitualmente por los eruditos con el demonio Asmodeo del Libro de Tobías. El de vestido oscuro señala una gran roca situada a la derecha de la escena sobre cuya me- seta aparece un gran edificio circular (interpretado como templo o plaza