Rumor de límites. Memoria del desasosiego (hacia las Pinturas Negras) FINAL DE LAS PINTURAS NEGRAS-QUINTA DEL SORDO | Seite 131
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En el análisis de las catorce pinturas intentaremos tener en cuenta
tanto lo que vemos actualmente, como las fotografías de Laurent antes de
ser trasladadas al muro, las radiografías que más recientemente se han lle-
vado a cabo y las conclusiones de la digitalización de las fotografías reali-
zadas en estos últimos años. Con todo ello trato de aproximarme lo más que
sea capaz para decir con más rigor qué pertenece de lo que hoy se expone a
Goya y qué no.
Para ello incorporaré tanto la imagen actual como las fotografías y
los fragmentos que considere más aclaratotios o más graves en cuanto a la
distorsión que hoy contemplamos en el Museo del Prado.
Con todo, al margen de estos avatares históricos, técnicos o científi-
cos, lo que las hace diferentes a cuanto se había pintado, son al menos tres
aspectos destacables: Uno, que no son encargo y están, por tanto, intima-
mente ligados a su mundo interior, a su mundo más personal, por lo que
no parece que sigan una línea argumental más allá de ese cerebro y ese
corazón dolorizados, intensamente vivos en desolación, tristeza, con la ne-
grura del vivir como sustancia aglutinadora; otro, los impulsos que le llevan
a los inquietantes motivos, en unas composiciones que nada tiene que ver
con cuanto se había hecho. Aquí Goya da un salto cualitativo. Junto a ello la
resolución de tanta valentía técnica; como tercer aspecto a destacar es el he-
cho de que estas pinturas estén para “decorar” paredes de las habitaciones
de su propia casa. Cosa que dado el resultado es insólito.