de ahí mandar a masterizar a Sterling Studios en
Nueva York. A la par, movieron redes para conseguir
patrocinios de guitarras, baterías, bajos, etc. Con
esto muestran que hay muchas posibilidades en el
mercado exterior, el único requisito es tener una
marca organizada y un trabajo que se pueda mostrar.
Una vez terminado el trabajo de producción, sacaron
su primer disco con un sonido característico definido.
El resultado fue un EP físico con cuatro canciones
de bastante calidad. En este trabajo el Rock es
protagonista, a pesar de que hay algunas canciones
cercanas al Metal. Además, la voz femenina armónica
nutre bastante la calidad del trabajo.
“Tener la grabación abre puertas a cosas grandes, a
eventos más grandes que dan un mayor reconocimiento
que el que se logra tocando en la escena…”
Sobre esto, que podría verse como un problema,
prefieren llegar al público con un trabajo listo, con
unas ideas bien trabajadas, antes que improvisar un
sonido en una escena que puede abandonar rápido
una banda que no tiene claro su rumbo o sonido. Sin
embargo, la calidad del trabajo que produjeron, con
pistas, efectos y métricas perfectas, les exigía un nivel
para conciertos muy alto, por lo que pasó casi un año
para que salieran al primer concierto de promoción
de este EP. Alcanzar este nivel implicó ensayar como
grupo una vez por semana, así como ensayos técnicos
individuales casi diarios. Los resultados fueron lo que
esperaban: muchas de las personas que los vieron en
vivo ya sabían qué banda era y conocían algunas de
sus canciones. Además, teniendo la prioridad puesta
sobre la producción física, pudieron enviar su música a
varios lugares.
‘S.T.E.’ es una banda que, fuera de haber encontrado un
sonido y haberlo plasmado con la mejor calidad, logró
crear un acople como banda que ya les da tranquilidad
a la hora de tocar. Esto lo entienden ellos como el
resultado de amigos que no tienen miedo a decirse la
forma como se ven en el grupo y el resultado del acople
es que una canción en un concierto será un sonido que
resalta por un conjunto de sonidos y no porque uno u
otro integrante hace largos solos musicales. Esto, en
últimas, es lo que se entiende como la marca o el sonido
de una agrupación.
Esta banda nos muestra cómo se puede volver
profesional un proyecto musical en poco tiempo, toda
vez que enfrentados a una escena bastante competitiva
encontraron que se puede crear y ejecutar una idea
musical sin distraerse en otras cosas, y, de entrada,
cautivar a públicos más amplios que los del toque de
bar o festivales. En últimas, la construcción de una
marca musical en una escena llena de recursos de
muchos tipos dependerá en gran parte de la capacidad
de impresionar y cautivar con el montaje de un
nombre y un sonido que no dé lugar a dudas o futuras
“correcciones”. El trabajo producido entonces se vuelve
la mejor tarjeta de presentación para salir a sustentar
en vivo todo lo que se ha ensayado y pensado una
experiencia musical.
Foto: Karl D W6