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Perder el miedo a los humanos: el caso más conocido es de las palomas. Experimentos realizados por Daniel Haag y colaboradores demuestran que el crecimiento de las palomas urbanas se debe, sobre todo, a la gran cantidad de comida directa o indirectamente generada por las actividades humanas. Por ello, además de haber perdido el miedo, han aprendido incluso a reconocer a las personas que les dan de comer de forma regular. Las urracas también son capaces de este tipo de aprendizaje. Y como casos curiosos, los gorriones que vuelan sobre sensores que abren las puertas de los supermercados para abrirlas y robar comida, o las cornejas en Japón, que han aprendido a tirar nueces por donde pasan coches para que les ayuden a romperlas.

Acortar la distancia de huida: es la estrategia del mirlo, que realiza así sus actividades sin que le perturben los humanos.

Cambiar el horario de actividad: es el caso de animales como el coyote o el oso negro, para evitar el contacto con humanos.

Aumentar la frecuencia y duración del canto de las aves: se cree que sirve para transmitir mejor el canto cuando hay ruido.

Aprovechar la contaminación lumínica: los murciélagos y algunos pájaros se han especializado en comer los insectos acumulados bajo las luces por las noches. En otros casos, se ha observado pájaros que cantan a destiempo por culpa de la luz artificial.

Estrategias PARA ADEPTARSE A LA CIUDAD

Los estudios analizados demuestran que, en muchos casos, los animales "urbanos" poseen una flexibilidad de comportamiento que les permite realizar cambios rápidos y a menudo mediante un aprendizaje. Estas variaciones son esenciales para su supervivencia, sobre todo en la fase de establecimiento en la urbe.

``A pesar de que haya especies que se adapten, la urbanización reduce la biodiversidad´´

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Daniel Sol, científico del CSIC en el CREAF, explica que, en general, la vida en la ciudad requiere ciertos ajustes de comportamiento, como "encontrar nuevos tipos de alimento, comunicarse en ambientes ruidosos, acostumbrarse a la presencia humana y habituarse a evitar edificios y tráfico".