Revista Visión Universitaria - EESJojutla Diciembre.216 | Página 34

Exprésate
Visión Universitaria EESJojutla

Exprésate

¿ Por qué la mujer tiene que ocupar los puestos de liderazgo?

Ser mujer en México implica navegar con un machismo arraigado, aspirar a un puesto de trabajo conlleva a múltiples violaciones de sus derechos, desde acoso sexual, hasta la negativa de que por ser del género femenino no se es capaz, no es digna, no se le puede dar la oportunidad.
En el mundo, sólo 17 países son gobernados por mujeres y 21 % de las compañías son lideradas por empresarias. La necesidad de mujeres en los puestos clave es evidente. Que la mujer acceda a puestos de liderazgo donde desde ahí pueda abrir los caminos para otras mujeres que lo transiten, que sea el trompolín, el impulso, el ejemplo, el modelo a seguir de todas aquellas que quieran soñar, que aspiren por más, esos espacios que antes solo pertenecían al género masculino, hoy sean ocupados por ellas.
Acceder a los puestos de liderazgo no es una tarea sencilla. Se necesitan nuevas políticas públicas que permitan crear vínculos con organizaciones no gubernamentales, con el gobierno y sobre todo con otras mujeres. La mujer necesita ser participe en la política del país, ganar lugar en el terreno de juego, abrir brecha, unir a más mujeres, porque el beneficio de esa lucha, de ese estandarte con el objetivo del acceso a lo que les toca es en beneficio de todas.
La“ rebeldía”( llamada así por los machistas) que hoy es parte de la personalidad que han adoptado la gran mayoría de mujeres en este país, esas que no siguen los estereotipos de ser sumisas al mandato y exigencias de un hombre, esas mujeres que han preferido salirse de lo que llaman el rol femenino que no les confiere los derechos que por ley les corresponden, ellas que son ciudadanas, integrantes de la sociedad civil, se hacen citar para denunciar y exigir a quienes han sido sordos a sus reclamos y demandas.
Como dice Sara Sefchovich en su libro ¿ Son mejores las mujeres?“ Que la mujer deje de ser en México objeto de venta de cuyo cuerpo, cara y pelo, dependen sus mejores o peores posibilidades. Muchas vidas se han decidido por el tamaño de la cintura y los pechos, por el color de los ojos y el largo del cabello”.
La mujer tuvo y tiene que luchar desde la trinchera del feminismo, ¿ Qué hubiera sido si aquellas mujeres del pasado no se hubieran concientizado que podían exigir algo legítimo, algo que por derecho tienen, y qué harían las mujeres de hoy si no supieran que esa lucha sigue en sus manos? Cientos de años pasaron para que la mujer fuera reconocida como persona, para que pudiera emitir su voto, y que fuera digna de aparecer en la política y en los espacios negados.
El escritor Carlos Monsiváis decía que la mujer es digna de ser alabada, por la lucha, por el soporte, y así lo dejo escrito: Alabemos ahora a las primeras sufragistas que, antes que nadie, creyeron en la humanización que el vo-

34