Revista UNADiccion Enero 2015 | Page 10

Homeostasis de un Cuerpo Enfermo I III Mi primer día sin ti y pareciera un siglo. Las manos me duelen, el cuerpo se rompe, las palabras no se adecuan en mi boca que rompe en llanto, no articula la sangre. El tiempo acaricio mis alas y retiró de ellas El olor fétido del desengaño... El miedo y la soledad me invaden, se burlan. Contaminan mi aire [ya no puedo respirarte], te veo de lejos y pienso, pero ya no siento todo ese amor que me dejaste en las manos… II Hace ya algunas semanas que no te escribo, no te pienso como solía hacerlo, no dedico tiempo para tu recuerdo, me dejo llevar por el viento, dejo que rose mi cuerpo…. En la ducha, recordaba táctiles tus caricias, pero de pronto ya era yo quien mandaba sobre mis pechos y regocijaba mi entrepierna, ¡Basta! [Nunca he tenido mejor Orgasmo] Me levantó, hizo lo que a todo ser humano le hace renacer. Ahora es un nuevo comienzo.... Hoy el tiempo se viste de verde, con olor a jazmín y rubores de esperanza... Hoy por fin puedo comer pan, Tomar vino.... Tu dolor desapareció y tú Será sólo polvo de estrellas Un peso menos para el olvido... Liz Arzola