Homeostasis de un Cuerpo Enfermo
I
III
Mi primer día sin ti y pareciera un siglo.
Las manos me duelen, el cuerpo se rompe,
las palabras no se adecuan en mi boca
que rompe en llanto, no articula la sangre.
El tiempo acaricio mis alas y retiró de ellas
El olor fétido del desengaño...
El miedo y la soledad me invaden, se burlan.
Contaminan mi aire [ya no puedo respirarte],
te veo de lejos y pienso, pero ya no siento
todo ese amor que me dejaste en las manos…
II
Hace ya algunas semanas que no te escribo,
no te pienso como solía hacerlo, no dedico
tiempo para tu recuerdo, me dejo llevar por
el viento, dejo que rose mi cuerpo….
En la ducha, recordaba táctiles tus caricias,
pero de pronto ya era yo quien mandaba sobre
mis pechos y regocijaba mi entrepierna, ¡Basta!
[Nunca he tenido mejor Orgasmo]
Me levantó, hizo lo que a todo ser humano
le hace renacer. Ahora es un nuevo comienzo....
Hoy el tiempo se viste de verde, con olor a
jazmín y rubores de esperanza...
Hoy por fin puedo comer pan,
Tomar vino....
Tu dolor desapareció y tú
Será sólo polvo de estrellas
Un peso menos para el olvido...
Liz Arzola