Tengo miedo papá
E aire de la casa se torna tenso, pesado, pareciera que hasta las paredes tiemblan ante la ira de
la presencia del padre…
Verdaderamente se encuentra contrariado, sin contenerse algo lo impulsa a vomitar todo lo que
trae, en algunos momentos esboza diciendo: desde el principio, todo ha salido mal… Hace siete
años todo era distinto, lo único que quería era seguir estudiando, en mis tiempos libres “rolar” con
mis amigos, disfrutar de las “cheves” estar en “onda” ligando “Chamaconas”…
Pero tuve la mala suerte de encontrar a esta… mujer… ¡La muy irresponsable se dejó
embarazar!.. Gumm, que si no…
Cuando ella se enteró de su “chistesito” se puso a llorarle a medio mundo.
Mi padre, que nunca había mostrado interés alguno en mis problemas, por primera vez se mete
en mi vida obligándome al “casorio”. El acapulqueño de mi suegro, me convence de casarme,
mientras que mi padre lo secunda, diciendo: “tienes que hacerte responsable”.
Mmmmmm… respiro profundo ¡ah! y como siempre, el sentimentalismo de mi madre… es tu
sangre, sino te responsabilizas lo lamentarás, recuerda “la sangre llama”, por otro lado, mi
suegra… “mal hombre, le robaste la inocencia a mi hija”, ¡jaaa!, que esto que aquello… ¿dónde
estaban cuando los necesité?, como si su hija no hubiera puesto de su parte…
Pero cuando les dije que la amaba con todo mi corazón, todo cambió, me creyeron, esto nunca
falla… si tan solo la muy… si tan solo la inepta no hubiera tenido tanta paja en el cerebro, hubiera
podido pensar, se hubiese inyectado o tomar una píldora, pero no… tuvo que salir con la
tarugada.
Arruiné toda mi vida… un chamaco tuvo que llegar y arruinarla…
Mira a su entorno, y ve que la pequeña sala de la casa se encuentra invadida de juguetes
(cochesitos, trompo, resorteras, canicas, pelotas… etc.)
El padre ha llegado, y hoy más que nunca, con muy mal humor. Se tropieza con uno de los
juguetes y por poco cae… esa es la gota que derramó el vaso.
¡Chamaco del demonio! ¿cuántas veces te he dicho que recojas tus venditos juguetes?, ¡pero
parece que por un oído te entra y por el otro te sale!, ¡pero la culpa la tengo yo! por estarte
alcahueteando, no te escondas escuincle del demonio, ¡mira que donde te agarre!… ¡no te
esconderás de mi toda la vida!... no me tienes nada contento “diantre de chamaco”… vengo de la
escuela, y me dijeron tus maestros que si no te pones al día reprobarás…
¿Para eso me parto el alma? todo el día trabajando… y el niñito, se la pasa de flojo, jugando con
sus amigos… ¡pero vas a ver! si no sales de donde estás, te va a ir peor, ¡eres un castigo de
Dios! ¡sal de donde estés! ¡ven para acá demonio! pues si no has conocido al diablo ¡hoy sabrás
quien es! al fin y al cabo, en este momento no está tu madre para defenderte ¡órale chamaco! sal,
sal de donde estés…
Por: Andrea Monserrat Navarrete Hernández