Revista Todo Aventura Nº32 Dec. 2015 | Page 60

subida el terreno nos ofrece un descanso para luego pararse nuevamente. Así transcurren los primeros 30 o 40 minutos del ascenso. Luego de esto, la ascensión se vuelve más gradual y constante. El primer día acampamos a 1 hora del cambio de pendiente, luego de esas dos subidas, dos de los participantes habían llegado a Mendoza esa mañana y era su primera vez en la altura por lo que decidimos ser prudentes y acampar bajo…. Armamos nuestro campamento a 2900 msnm y a 20 metros del arroyo que desciende por la quebrada, sobre una depresión que nos protegía del viento. Al día siguiente y luego de un buen desayuno, siguieron las tareas de desarmar campamento, volver a distribuir el peso de nuestras cargas, regular nuevamente las mochilas y emprendimos el Trekking que nos llevará hasta el refugio Grajales 3300 msnm ya bien adentro de la quebrada de Vargas; ese día ganamos solo 400 mts de desnivel pero nos acercamos hasta la base de nuestro objetivo, nos acomodamos… en el campamento se encontraban varías carpas. Charla con nuestros nuevos vecinos, a cenar y dormir…mañana día de intento a cumbre. A la noche del segundo día comenzó la nevada, lo que nos hizo pensar que al día siguiente no podríamos siquiera intentar lograr la cumbre pero como siempre decimos, salgamos a ver qué pasa….Salimos muy temprano por la mañana cerca de las 6.30 hs., como para tener la mayor cantidad de horas de luz. Esa madrugada fue realmente fría y oscura, nos nevaba de frente. Eso no nos impidió seguir avanzando, tomamos un camino más gradual, como faldeando el cerro y ganando altura muy progresivamente, caminamos entre las nubes que se encontraban muy bajas, pero la incesante nieve no nos dejó continuar, llegamos a un Plateau a 4200 msnm aproximadamente en donde había mucha nieve acumulada , lo que nos demoraría más del límite de tiempo que teníamos previsto para hacer cumbre, a pesar de los pocos metros que nos separan de la cumbre, sin dudarlo dimos la vuelta. Llegamos al campamento en donde Ivana y Martín, que fueron los primeros en llegar, nos esperaban con algo caliente para recuperar el calor perdido. Al salir esta madrugada en el campamento habían más de 7 carpas además de las nuestras, al regresar nos dimos cuenta que los únicos corajudos que quedábamos en el lugar éramos nosotros. No pudimos hacer cumbre pero a cambio teníamos toda la montaña para nosotros solos. Cansados por la actividad hidratamos, comimos una buena picada y a dormir muchachos. Por supuesto esa noche siguió nevando. 60 TodoAventura Noviembre 2013 Nos despertamos con Martín a las 6 am para comenzar a bajar a las 9 am, el cuarto día amaneció completamente despejado y con el alba mucho frío. Encima teníamos que desarmar las carpas. Les decimos a los chicos “chicos vayan sacudiendo la carpa desde adentro así se va limpiando de nieve”, a lo que nos respondieron “¡Nooooo! Le queremos sacar una foto toda nevada”. El desarmar campamento se complicó porque las carpas estaban congeladas y pegadas por el frío, hubo que esperar un buen rato, hasta que poco a poco fuimos guardando todo en nuestras mochilas, como consecuencia terminamos saliendo a las 10 de la mañana. El transfer nos esperaba a las 13 hs en la ruta lo que significaba que tendríamos solo 3 hs para bajar toda la quebrada que se encontraba llena de nieve. Así que Martín me dijo andá vos adelante porque yo soy muy bueno… como diciendo a vos que te gusta bajar rapidito ponele onda. El paisaje de la bajada fue maravilloso, todo lo que a la ida era seco ahora parecía cubierto de merengue. La montaña es justa no nos dejó subir a su cumbre pero a cambio nos regaló un paisaje único con una nieve recién caída, perfecto, casi virgen donde las únicas marcas además de nuestras huellas eran la de las liebre y perdices. Nos volvimos con los ojos llenos de fotos y con 3 amigos nuevos. Un balance súper positivo.