Revista Tierra Adentro | Page 58

54 / J A R D I N E R í A arvejas, cebolla y habas entre otros. A comienzos de primavera se siembran las hortalizas de verano: berenjenas, chauchas, melones, pepinos, pimientos, porotos, sandías, tomates, zapallos y zapallitos. Los cultivos que se pueden hacer todo el año son: apio, acelga, escarola, hinojo, lechuga, perejil, rabanito, radicheta, remolacha, zanahoria y rúcula. Tipos de siembra: Siembra en almácigo: Consiste en sembrar en un espacio pequeño (bandeja, cantero chico) para luego trasplantar el plantín a su lugar definitivo. Siembra de asiento o siembra directa: Se siembra directamente en el suelo donde la planta va a crecer y desarrollarse hasta la cosecha. Puede ser al voleo, en línea o en puñados de semilla. Siembra escalonada: Nos permite cosechas permanentes a lo largo de la temporada. En vez de hacer la siembra en una fecha, se divide en 3 ó 4 fechas con intervalos de 10 a 20 días. Cuidados post siembra. Riego: se debe regar siembre con flor fina o pulverizador, con una frecuencia de 1 a 2 veces por día según época del año y temperaturas. Raleo o entresacado: Es la eliminación de plántulas para evitar la asfixia y la competencia entre ellas por agua, luz y nutrientes. Trasplante o repique: Es el traslado del plantín al lugar definitivo. Si el peligro de heladas no ha pasado, se realiza el “endurecimiento”, que consiste en adaptar los plantines al exterior para acostumbrarlos de a poco. Cada día se sacan un rato para adaptarse a las temperaturas exteriores y a la noche se resguardan nuevamente. El mantenimiento. Las tareas básicas para el mantenimiento de la huerta son: desmalezado, riego, fertilización y uso de protectores. Desmalezado: El control puede ser químico o manual. El primero con- Los métodos de siembra son diversos. El adecuado dependerá de la época deseada de cosecha, la estación del año, el clima, el tipo de cultivo y el espacio disponible. siste en aplicar herbicidas totales (glifosato) para el control de malezas antes de implantar los cultivos. El segundo consiste en el uso de del escardillo y el rastrillo para su eliminación. Riego: Se deberá adaptar al tipo de suelo y al momento del cultivo. Las siembras y los plantines requieren riegos más frecuentes y menos profundos, mientras que las plantas ya desarrolladas necesitarán riegos profundos y espaciados en el tiempo. El sistema de riego puede ser: manual, por goteo, microaspersión y riego por surcos. Fertilización: Es indispensable aportar y reponer nutrientes al suelo que serán utilizados por las plantas para su desarrollo. Los elementos que se utilizan en mayor medida