Revista Tierra Adentro | Page 34

32 / A G R I C U L T U R A hora con buena dispersión. En Argentina, este equipamiento permitiría mejorar también la velocidad de avance, aunque a menor ritmo. Pulverizadoras más livianas y limpias. El uso de la fibra de carbono en la construcción de los botalones de las pulverizadoras es una tendencia creciente. La empresa Caimán, por ejemplo, equipa a su modelo SP HC 3240 con un botalón de 40 metros fabricado por la empresa King Agro. La fibra de carbono es cinco veces más liviana que el acero y ofrece más resistencia. John Deere, por su parte, lanzó una pulverizadora con sistema de inyección independiente de hasta tres productos distintos. Este sistema permite siempre tener el agua limpia en el tanque. En la última edición del Farm Progress 2014, la empresa Hagie presentó una pulverizadora de 40 metros de ancho de labor equipada con orugas de caucho de 50 centímetros de ancho o bien con neumáticos radiales rodado 50. Drones, un aliado para el campo. La necesidad de contar con datos confiables y en tiempo real hace que la agricultura de precisión avance en el desarrollo de herramientas que ayuden a optimizar y a hacer más eficiente la producción. Ahora, la innovación llegó a los equipos voladores no tripulados, conocidos como drones. Después habrá que hacer la denominación de origen, una certificación que asocia a un producto con el ambiente ideal para su desarrollo. De acuerdo con Andrés Méndez, referente en agricultura de precisión de esta unidad del INTA, “esta nueva herramienta le permite al productor conocer, en tiempo real, el estado, el desarrollo y la variabilidad de los lotes”. Equipados con cámaras para sacar fotografías o filmar en alta definición, los nuevos equipos voladores no tripulados pueden ser aviones, helicópteros o tener desde cuatro a ocho hélices. Entre los usos más destacados, se encuentran los relevamientos topográficos, que ayudan a identificar zonas del terreno susceptibles de erosión y a confeccionar mapas detallados de las labores agrícolas. Según el equipamiento, “estos equipos pueden detectar malezas sobre rastrojos, estimar rindes, daños por heladas y pérdidas por granizo, realizar un seguimiento del cultivo a partir de imágenes multiespectrales (NDVI), detectar enfermedades, insectos, malezas en el cultivo y hasta el desplazamiento del ganado”, señaló Méndez. Por otro lado, la integración de dispositivos de geoposicionamiento global –GPS– permitió direccionarlos bajo un recorrido preestablecido y no depender de la pericia del piloto que lo maneja desde tierra con un control remoto. “Existen drones equipados con GPS que pueden salir desde una base, realizar el vuelo con un día y hora prefijado, y una vez terminada la tarea pueden volver a la base para cargar la batería y quedar listos para el próximo vuelo”, indicó el técnico del INTA Manfredi, quien además explicó que “algunos pueden estar sincronizados con los datos de alguna estación meteorológica que habilite el vuelo en tiempo real según las condiciones del clima”. De plástico, fibra de carbono, aluminio o hasta de una especie de gomaespuma densa, los equipos vola ܙ\