Revista Tarapacá Insitu 33 - Page 30

El científico estadounidense Neil Shubin , con la recreación de un tiktaalik , en Chicago en 2014 .

Estudio señala que los peces esconden la esencia de las MANOS HUMANAS

Un laboratorio de Sevilla ha iluminado ahora este desarrollo embrionario y sus resultados pueden provocar angustia existencial . La esencia de esos dedos virtuosos — una de las características aparentemente más humanas — ya estaba presente en los peces , según explica el biólogo Javier López-Ríos . “ Es una lección de humildad . No somos necesariamente especiales ”.

Todos los seres humanos fuimos primero una solitaria célula de 0,1 milímetros . Aquel óvulo de nuestra madre fecundado por un espermatozoide de nuestro padre dio lugar a dos células , después a cuatro , más tarde a ocho . El resultado de esa multiplicación constante , sin embargo , no es una inmensa albóndiga de células idénticas , sino una persona con un asombroso cerebro y unas sofisticadas manos capaces de tocar al piano un nocturno de Chopin .

Un laboratorio de Sevilla ha iluminado ahora este desarrollo embrionario y sus resultados pueden provocar angustia existencial . La esencia de esos dedos virtuosos — una de las características aparentemente más humanas — ya estaba presente en los peces , según explica el biólogo Javier López-Ríos . “ Es una lección de humildad . No somos necesariamente especiales ”, afirma .
Para entender sus experimentos hay que viajar a 1993 , cuando ocurrió uno de los episodios más extravagantes de la historia de la genética . Un ser humano está compuesto por unos 30 billones de células . Cada una de ellas , sea del pie o del cerebro , lleva en su interior un mismo manual de
por : Manuel Ansede (*)
instrucciones : una molécula de ADN dividida en unos 20.000 genes , con las directrices para que cada célula sepa qué tiene que hacer .
Aquel año de 1993 , el genetista estadounidense Robert Riddle descubrió un nuevo gen y decidió bautizarlo Sonic , como el erizo azul de los videojuegos de Sega , porque al inactivarlo en las moscas estas presentaban una especie de extraños pinchos . El ingenioso nombre perdió su gracia cuando se detectó el papel del gen en gravísimas enfermedades humanas . Los médicos se veían obligados a explicar a unos padres que su hijo moribundo tenía una mutación en Sonic , el erizo . Este gen de nombre controvertido contiene las instrucciones para fabricar una proteína mensajera que se envía a otras células . “ Básicamente , es como un e-mail ”, apunta López-Ríos . Cuando los embriones tienen los cuatro bultitos que acabarán siendo sus extremidades , el gen Sonic se activa en unas pocas células , que fabrican proteínas que viajan al resto de células cercanas y ponen en marcha el desarrollo de los dedos . Si hay pocas proteínas Sonic , se forma una mano de dos dedos . Si hay demasiadas , pueden
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