Revista semillas de paz edición 2019 Revista edición 2019 | Page 54

CÁNCER DE MAMA ! s o n r a D - d u l a S a s o Vam Enf. Marislemi Andrea Rincón H Docente de Salud SALUDAR: manifestación de respeto y cortesía que puede mejorar el estado de ánimo del prójimo Estudiosos consideran que este simple ejercicio debe conver- tirse en parte fundamental en la vida de cualquier individuo, por salud; puesto que no se trata solo de una norma de corte- sía, sino que esta manifestación… SALUD – DAR. Estas investigaciones han hecho que la forma de tratar este cáncer haya cambiado radicalmente en los últimos 10 años, estos trata- mientos difieren sustancialmente dependiendo de las variadas carac- terísticas del tumor. En la actuali- dad se tiene mayor conocimiento sobre los aspectos biológicos y ge- néticos de las células que originan el cáncer de mama. Todo esto ayu- da a saber el porqué de las sensibi- lidades o recaídas a los diferentes tipos de tratamientos (Quimiote- rapia, hormoterapia , radiotera- pia y anticuerpos monoclonales). El cáncer de mama ha sido una realidad cruel en mujeres que lo padecen. Este re- presenta el cáncer más frecuen- te en la mujer; y por di- ferentes razones grandes estudios De hecho, quienes con sinceridad lo hacen, ya sea emitiendo el saludo, elevando su brazo dirigido a la persona que se encuen- tra a una distancia, dando la mano o un abrazo; más saludables suelen encontrarse, por cuanto, en el momento de hacerlo, un gran chorro electromagnético fluye desde su interior en bene- ficio del otro. Sí, así es, cuán mayor, fuerte, emotivo, sincero y acompañando de una sonrisa sea el saludo, de más energía po- sitiva se recargarán las dos partes. Como maestros, ¡cuánto bien hacemos a nuestros estudiantes con este pequeño gesto y cuánto más recibimos de todos ellos! Hoy día, son muy recomendados el saludo-terapia y el abra- zo-terapia como mecanismos para obtener una reconfortante salud corporal y espiritual, por eso, vamos a salud-darnos. Lle- gar al aula, con un estado emocional “por los tobillos” desapa- rece como por encanto si nos dejamos impregnar de la alegría y la buena vibra del otro, a través de un cálido saludo de mano. No es perder tiempo… es ganar salud.