lograr el enlace entre las proposiciones, secciones o apartados del texto son
los conectores, de ello se deriva su importancia en el establecimiento de
instrucciones que desentrañan el sentido de los enunciados.
•
Logra el cierre semántico
En cuanto al rasgo Logra el cierre semántico, los resultados
reportaron los mayores índices de aparición (51,2%), para la alternativa Mal,
ello indica que la muestra carece de las estrategias lingüísticas que permiten
lograr que el texto sea una unidad lingüística, lo que necesariamente reclama
la presencia del “cierre semántico y comunicativo” (Bernárdez. 1987, pág. 85).
En la muestra siguiente se observa una serie de transgresiones a las
reglas textuales: inadecuación ortográfica, no hay orden (jerarquía, cronología,
otros) en el desarrollo de las proposiciones, ausencia de conectores, por lo
tanto, es muy difícil entender la organización del tópico del discurso, no hay
modo de saber si existen relaciones de causa-consecuencia, de concesión, de
oposición, de explicación, entre otras.
Todo ello incide en que la progresión temática, (avance de la
información), no se efectúe acertadamente, tampoco hay coherencia entre los
párrafos y menos aún una unidad temática; en consecuencia, no se alcanza el
cierre semántico o conclusión. Al estar ausente el valor final que se tendría
que establecer a partir de la idea inicial, es decir el cierre semántico, se impide
que se consolide la argumentación.
Como lo indica Bernárdez (1987), una de las características más
relevantes del texto es su cierre semántico y comunicativo, así como su
coherencia; la suma de éstas revela la intención comunicativa de generar un
texto con sentido completo. De estas cualidades carecen la mayoría de los
textos analizados se puede comprobar en el siguiente ejemplo.
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Artículo Arbitrado
partir de las otras oraciones que conforman el texto. Las marcas que permiten