RUBBER DOLLERS
Lo llamativo es que los hombres aficionados a esta
suerte de fetichismo no siguen un único patrón. No
son necesariamente transexuales, ni gays.
El padre de este movimiento es el fotógrafo
alemán Peter Czernich, creador de la revista
sobre fetichismo Marquis y uno de los que más
ha dignificado esta forma de expresión sexual. Él
mismo define de manera muy clara la apariencia
de estas muñecas humanas: “Deben vestir
totalmente enfundadas en látex y tener los
rasgos femeninos muy exagerados”. Eso incluye
tetas gigantes, cintura de avispa, caderas, muslos
y trasero muy acentuados.
Una fantasía que mueve una inquieta industria, casi
artesanal, dedicada a fabricar no solo las máscaras,
sino prótesis de senos, caderas y nalgas. No sólo
eso, también idearon una vagina con un ingenioso
receptáculo para acoplar los testículos y poder
dar salida a la orina como una señorita. Todo este
equipamiento puede costar más de 1200 dólares.
Compre uno ya y salga a disfrutar como el resto lo
mira!
FUENTE: http://www.rt.com
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