Inglés (Turno Tarde)
¿Hablar no cuesta nada?
Desde que llegamos a este mundo, entramos en contacto con una cultura preexis-
tente con todo lo que ella implica. Una catarata de representaciones nos rodean y
vamos formando nuestra propia representación de la realidad. Las personas que
nos muestran esa realidad son los que nos atienden en nuestras necesidades bási-
cas y acompañan en nuestro crecimiento.
Tan pronto como nuestros organismos reciben el alimento, nuestra interioridad
también comienza a nutrirse. Las palabra hablada acompañada de nuestra mira-
da, microgestos, ademanes y toda nuestra actitud corporal son vehículo de signi-
ficado y sentido. Los símbolos son el alimento de nuestra interioridad y ella va for-
mando su propia imagen del mundo que lo rodea. Pasa un tiempo, que sólo el que
está cerca del bebé, le dará los primeros significados a sus expresiones. Al fin llega
el momento en que ese ser comienza a manifestar su propia interioridad.
Desde el nivel inicial y la enseñanza de un segundo idioma, intentamos darle un
soporte para sus significados que lo acerque a un abanico más amplio de conexión
con esa realidad que lo rodea y tenga más elementos para incorporarlo a su propia
interioridad. El objetivo es darle una herramienta que le permita expresarse, dar a
conocer su interioridad, y obtener información de la interioridad del otro. Por ello
junto, con la frecuencia y la variedad de actividades dentro de la clase de Inglés,
promovemos la escucha, el habla y la decodificación de significados en contexto.
Todo esto es posible cuando, desde el hogar favorecemos este tipo de comunicación
en el idioma materno o base. Construimos conocimiento sobre matrices que las
preceden entonces así, el segundo idioma se conforma de una misma manera, de
modo ameno.
Hablar mirando a los ojos, escuchar mirando a quien nos habla, sumando toda
nuestra actitud gestual y corporal; es lo que le da al niño mayor carga de significa-
do a lo que se comunica.
Silvia M. Roig
Prof. de Inglés
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