¡Para dejarse llevar, con la
canción del viento…!
Los nenes de las salas amarilla y celes-
te recibimos al otoño con canciones y
nuevos sonidos. En Educación Musical
desarrollamos un Proyecto articulando
la temática con el trayecto “Somos Artis-
tas”, que las señoritas Lucía y Pilar rea-
lizaron en la sala. Esta propuesta buscó
integrar expresiones artísticas diferen-
tes, combinándolas para realizar una
obra colectiva final.
Iniciamos nuestra tarea con la audición
del “Romance de la cigüeña” (CD “Rui-
dos y ruiditos volumen 3” J. Ackoshky).
A partir de allí, conversamos sobre la
historia que se narraba, donde transcu-
rrían diversos momentos y estados de
ánimo de este personaje, que había per-
dido su nido. Cada uno de los momentos
presentados, estaban acompañados con
melodías en modo mayor y menor. A par-
tir de este disparador, cada sala escogió
los colores que resultaban representati-
vos para pintar la alegría, la tristeza, el
enojo. Con esos colores pintamos aba-
nicos con los que nos preparamos para
recibir a un personaje muy especial, que
había pintado las calles y las plazas con
sus colores marrones, amarillos, ocres…
¡El otoño!, este señor se acercó al jardín.
20
Cada uno de los nenes escogió los colo-
res con los que quería pintar su abanico
y plegamos el papel para dejarlos pre-
parados. Juntamos muchas hojas en la
plaza y las trajimos al colegio para rea-
lizar un cuadro colectivo que no estaría
pintado con pinceles, sino con las hojas
que el viento de nuestros abanicos rea-
lizaba, mientras escuchamos el primer
movimiento del concierto N°3 en Fa ma-
yor “Otoño”. (Antonio Vivaldi).
Cuando la música concluía, observába-
mos como iba quedando nuestra tarea.
¡Ya que no se podía continuar con el
abanico “pintando” nuestra obra de oto-
ño! Observábamos partes parciales, so-
bre los diversos colores, y así mirábamos
que figuras se iban representando, y que
dibujo podíamos distinguir cada uno, es
decir: ¡perspectivas diferentes mirando
desde uno u otro sector, que hojas o flo-
res secas nos dejaban colores sobre di-
versos fondos…! Mucho para descubrir y
mucho para continuar jugando. ¡Quere-
mos regalarles aquí la canción del otoño
que cantamos en la sala, que nos encan-
ta! Se llama “Otoño” y es de Magdalena
Fleitas, para que cantemos juntos…
El otoño es una calle en bicicleta,
un camino de hojas secas
Una tarta de manzan a con limón
El otoño es un dulce de membrillo,
un fresno todo amarillo
Un roble rojo y marrón.
Ámbar, ambarina
Hoja que cae, bailarina
Ya habrá tiempo para flores
Ahora es tiempo de soltar y dejarse llevar
Dejarse llevar...Por la canción del viento
El otoño es una calle en bicicleta,
un ciprés de hojas inquietas
Una siesta abrigaditos bajo el sol
Es el viento despeinando las veredas,
los chicos yendo a la escuela
Y un señor barriendo el tiempo con su escobillón.
Magdalena Fleitas
21