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el nombre de Oberón. Él gobernaba la tierra de las hadas junto a su reina Titania y las más importantes festividades de la Tierra se celebraban en el solsticio de verano. Era entonces cuando los duendes se congregaban a su alrededor y bailaban con más alegría. Estos elfos, al igual que los brownies, los Huldrafolks, los kobolds, etc, supuestamente visitaban las moradas humanas y se decía que sentían un malicioso placer enmarañando las crines y las colas de los caballos. Estos enredos eran conocidos como nudos de elfo y siempre que un granjero los divisaba, declaraba que sus caballos habían sido cabalgados por los elfos durante la noche. Alfblot. En Escandinavia y Alemania se ofrecían sacrificios a los elfos para que les fueran propicios. Estos sacrificios consistían en algún pequeño animal, o en un cuenco de miel y leche, que se conocía como Alfblot. Eran bastante comunes hasta que los misioneros enseñaron a la gente que los elfos eran simples demonios, tras lo cual, pasaron a ser ofrecidos a los ángeles, a los cuales se acudió durante mucho tiempo para que favorecieran a los mortales y se les propició con las mismas ofrendas. Se suponía que muchos de los elfos vivían y morían con los árboles y plantas que ellos cuidaban, pero estas doncellas del musgo, el bosque o los árboles, aunque increíblemente hermosas cuando eran contempladas por delante, estaban tan ahuecadas como un hoyo cuando eran vistas desde atrás. Ellas aparecen en muchos de los relatos populares, pero casi siempre como espíritus benevolentes y serviciales, ya que siempre estaban dispuestas a hacer el bien por los mortales y a cultivar relaciones amistosas con ellos. ·Las Las Nornas, Señoras del Destino. Las diosas nórdicas del Destino, a las que se conocía como Nornas, no eran de ninguna manera dependientes de los dioses, quienes no podían ni cuestionar ni influir en sus decretos bajo ningún concepto. Eran tres hermanas, probablemente descendientes del gigante Norvi, de quien emergió Nott (noche). Tan pronto como concluyó la Edad de Oro, y el pecado comenzó a recorrer incluso las moradas celestiales de Asgard, las Nornas hicieron su aparición bajo el gran fresno Yggdrasil y establecieron su residencia cerca del manantial Urdar. Según algunos mitólogos, su misión era la de advertir a los dioses de males futuros, pedirles que hicieran buen uso del presente y enseñarles sanas lecciones del pasado. Estas tres hermanas, cuyos nombres eran Urd, Verdandi y Skuld, eran las personificaciones del pasado, el presente y el futuro respectivamente. Su labor principal era la de tejer el telar del Destino, regar diariamente el árbol sagrado con agua del manantial Urdar y poner tierra fresca alrededor de sus raíces, para que permaneciera fresco y verde por siempre.