EDITORIAL
El poder en la relación padres-hijos
Uno de los problemas de consulta frecuente en la primera infancia son los trastornos del sueño , el rechazo alimentario , la selección de los alimentos , la incontinencia de esfínteres , los berrinches y la aparición más frecuente de comportamientos oposicionistas desafiantes .
Los padres cada vez más informados , nos someten a los pediatras a preguntas que muchas veces tienen respuestas desde irritativas hasta confusas .
A veces es muy difícil en la brevedad de una consulta pediátrica analizar en profundidad todas las implicancias que tienen las diferentes conductas que el niño y los padres van asumiendo a medida que van creciendo . La interconsulta con psicología se vuelve indispensable .
Es evidente que cada vez se hace más difícil contener y orientar a niños que están viviendo en un mundo distinto y con un exceso de estimulación , sobre todo a través de los medios audiovisuales . Cada vez más , la crianza es sustituida por el tratamiento psicológico . Más aún después del interminable e inaceptable encierro al que fueron sometidos durante la pandemia .
Pero como esto tiene una connotación educativa y los padres son los principales educadores en la primera etapa de la infancia , en la que se construye el 70 % de la personalidad del niño , es importante abordar algunos conceptos que pueden resultar útiles en algunos casos . Queda claro , a pesar del pedido de muchos padres , que no se cuenta con un jarabe ni tampoco vacunas para prevenir comportamientos antisociales y a veces muy poco manejables .
El llanto es el primer elemento que surge como factor perturbador . Si los padres no saben manejar , se convierte en un elemento de presión que define el poder en la casa . Al no saber interpretar ese lenguaje tan característico del lactante , la relación puede pasar por momentos muy angustiantes para ambas partes . El llanto no siempre significa dolor , hambre o incomodidad . Puede ser una demanda de atención exagerada , que ejerce una presión a veces desgastante sobre la madre , para lograr el placer de tenerla a disposición . Es legítima , pero debe ser orientada adecuadamente para que no se convierta en un ejercicio descontrolado del poder del niño sobre los padres .
El destete es el otro factor que muchas veces compromete un ejercicio del poder inmisericorde del lactante . No implica solamente la suspensión del biberón , sino también el corte del segundo cordón umbilical que ata al niño a la madre . Es el comienzo de la autonomía . El niño debe comenzar a construirse como sujeto independiente y debe ser capaz de verse como alguien distinto a sus tutores . Independizarlo de la cama y la habitación son elementos importantes que le ayudarán a construir su autonomía . Es una actitud ante la vida , de evitar un comportamiento pasivo y dependiente . Favorece la maduración de los procesos mentales y emocionales del niño . A veces cuesta más separar de la habitación , a los padres que a los hijos .
En un círculo tan virtuoso como la familia , es conveniente analizar cada vez más estos temas porque tienen que ver con la posibilidad de construir ciudadanía . Esto quiere decir , personas que desarrollen la capacidad de vivir una vida buena en sociedad y prevenir con alguna posibilidad de éxito , el parasitismo estatal , la drogadicción y la violencia institucional al que nos someten muchas veces los que nos gobiernan .
En la primera infancia se educa y se forma a un buen ciudadano . Con el ejemplo y no con el discurso . Esto implica más crianza y menos terapia .
Lo primero que habría que establecer es quien debe tener el poder en la relación padres-hijos . Poder no es sinónimo de represión sino de producción y hasta de creación de un clima adecuado para educar al niño . El castigo y el reto aparecen cuando se está frustrando una orientación acertada . En mayor o menor medida todos hemos recurrido a esas herramientas .
Dr . Ignacio Iramain Chilavert DIRECTOR GENERAL DEL IPN
6 INSTITUTO PRIVADO DEL NIÑO