-cammpeón del Mundo. Con Newey
centrado en su nueva aventura con
los barcos, con Prodromou fuera, y
con Vettel rumbo a Ferrari, el trabajo sobre el monoplaza de 2015 se
tenía que resentir sí o sí. Y lógicamente, así sucedió. Ricciardo había
ganado 3 carreras, pero no era un
Campeón del Mundo todavía que
motivara en torno a su figura. El coche no tenía una dirección técnica
tan clara como en el pasado, en el
que sabían lo que le venía bien a Vettel para ser Campeón del Mundo. Ya
sabían que dándoselo, hacía el trabajo. Ya lo había hecho en el pasado.
Por si todo eso fuera poco, Newey
estaba a otras cosas y Renault, perdiendo clientes, vio como Red Bull
aprovechaba para tomar la sartén
por el mango y hacer un motor bajo
los requisitos de un único cliente.
Sin Vettel y sin Newey centrado 100%
en la F1, los requisitos seguramente
no se supervisaron con el mismo
mimo por ambas partes, y fruto de
esa desidia, el resultado actual. Ni
Renault parece haber mejorado el
motor que ya tenia el año pasado, ni
el chasis de Red Bull permite corregir
la falta de prestaciones. Las dos pa 'FW2FV