E
sa es la pregunta
que le viene la cabeza a muchos aficionados a este
bendito deporte.
¿Que le sucede realmente a la
escudería de Milton Keynes
para estar en esta situación?
¿Es sólo el motor?¿hay algo de
chasis también?¿tienen culpa
sus pilotos? No son preguntas
fáciles de responder, pero como
en toda situación de crisis, no todo se debe a un único factor. En
Red Bull han entrado en una fase que hace 2 años quedaba
fuera de toda posible predicción, del más pesimista de los
pronósticos. Pero la F1, como
deporte cíclico que es, le tenía
preparado este momento. Todo
llega. Ahora bien, ¿Cómo? y sobre todo ¿por qué ahora?...
Para ponernos en situación, todos los problemas de Red Bull
se podrían resumir en tres: el
motor, la aerodinámica y sus
pilotos. Dicho así podría parecer
la historia de la crisis de cualquier equipo de F1 contada de
una manera muy sencilla. El recurso fácil, vamos. Pero no es
así. El equipo, a través de sus
decisiones, ha propiciado una
situación que se veía venir desde hace tiempo. Y todo empieza por otra cosa muy diferente a
su motor: su piloto principal y
su Dtor. Técnico. O dicho de
otra manera, Sebastian Vettel y
Adrian Newey. Y sin embargo,
piloto e ingeniero son la causa
de que las tres razones que se
han adelantado antes aquí se
den este mismo año. Comencemos
Todo empieza cuando Mark
Webber decide dejar el equipo,
cansado de ser relegado a eterno “segundón” del piloto
alemán. En ese momento, todo
el engranaje del equipo austriaco, que funcionaba tan precisamente como un reloj suizo (con