T
an sólo dos Grandes
Premios ha necesitado Sebastian Vettel para anotarse su
primer triunfo con
la mítica Scuderia, ganando sin
paliativos en Malasia. Todo tras
subirse al podio en su debut
vestido de rojo en Australia, camino que repetiría en China, la
tercera prueba del mundial. Semejantes credenciales nos llevan directamente a bucear en
los mejores debuts con la Scuderia Ferrari, donde encontramos al mismísimo Juan Manuel
Fangio, que venció con el Lancia-Ferrari D50 en el GP de su
país en 1956, hito que repetiría
otro campeonísimo, Mario Andretti en Sudáfrica en 1971.
También Nigel Mansell, que
ganó a la primera en Brasil en
1989 con el 640 diseñado por
John Barnard, lo que sería también la primera victoria de un
cambio semiautomático con levas en el volante en Fórmula 1.
Aquella fue la última ocasión en
que la categoría reina visitó el
hoy desaparecido Circuito de Japarepaguá, escenario por ejemplo del debut de Adrián Campos
en 1986. Andados los años, concretamente en 2007, precisamente Kimi Räikkönen repetiría las prestaciones del piloto
británico venciendo el Gran Premio de Australia, temporada que
acabaría coronándolo como
Campeón del Mundo tras las disputas internas en McLaren. El
último piloto en subirse a lo
más alto del podio en su debut
con los colores de la Scuderia
fue precisamente Fernando
Alonso en Bahréin en 2010,
aprovechando además una avería del propio Sebastian Vettel.
Esto es lo que dicta la historia
oficial, pero como bien recordaba Jon Rodríguez mientras preparábamos este número, el primer piloto en ganar en su debut
con Ferrari en Fórmula 1 fue el
italiano Giancarlo Baghetti, que
ganó el Gran Premio de Francia