natural. Desde Ferrari y McLaren hablaron con ambos
pilotos. Los dos tenían clara la opción A y la opción
B. Uno de ellos consiguió su primera elección y el
otro escogió después. Ambos, en todo caso, acertaron a su manera. Tras 5 años, su periplos en Ferrari y
Red Bull habían terminado. Necesitaban aire fresco.
Bajo este prisma, ambos acertaron. Alonso escogió
el método de trabajo inglés y la cultura japonesa,
de la que es fiel seguidor. Vettel, el equipo con el
que siempre soñó, incluso cuando ganaba con Red
Bull Campeonato tras Campeonato.
Ahora bien, partiendo de que ambos eligieron la opción más evidente para su futuro. ¿Cuál de los dos
eligió mejor?. La respuesta, a priori, parece clara:
Vettel. Ahí están sus resultados. Con el 2º coche de
la parrilla, se encuentra en mucha mejor situación
deportiva que Fenando. Sin embargo, hay dos factores para la esperanza en el caso del asturiano. El primero, que el estado de McLaren es todavía primitivo y lejos de su potencial real, teniendo un recorrido
de mejoras mucho más largo y amplio que Ferrari. Y
segundo, la capacidad de evolución de McLaren
siempre ha sido una de sus fortalezas, mientras que
los italianos suelen ir disminuyendo su rendimiento
según avanza la temporada. O dicho de otra manera:
se hace difícil pensar en una Ferrari teniendo mejor
monoplaza que Mercedes según avance la temporada, pegando saltos importantes hacia arriba…y en
cambio, a pesar de la actual situación deportiva de
los de Woking, hay algo que te dice que al ritmo que
evolucionan en cada GP, sí se puede llegar a creer en
un equipo McLaren ganando carreras a final de año
y, por tanto, superando a Mercedes en la fase final
de la temporada. Las dos cosas suenan igualmente
increíbles, difícilmente producibles. Pero una te la
crees y otra no. Simplemente por la experiencia de
los últimos años en ambas escuderías. La última vez