Revista Muy Fan de la F1 nº2 May. 2015 | Página 55
tiene controlada la situación. Tiene el mejor coche y
para colmo de males, su compañero anda lejos de
mostrar el nivel del año pasado y corre el serio riesgo
de convertirse en un segundo piloto que trabaje a su
favor. Así que formulemos ahora la siguiente pregunta ¿Y si Alonso continuara en Ferrari y viéramos de nuevo el coche de la Scuderia por detrás de
Mercedes, 3º en el Campeonato y a 29 puntos de
Hamilton? ¿no creeríamos que estábamos ante una
repetición de lo visto las temporadas anteriores?
Cerca, pero lejos…y siempre, o casi siempre, por
detrás. ¿Es esta situación en la que queríamos ver a
Alonso de nuevo? No, y Fernando tampoco. Por eso
cambió.
Ahora cambiemos de protagonista y pasemos a Sebastian. Actualmente 3º, debe ver la situación de su
antiguo equipo con cierto alivio, siendo consciente
de que gracias a Dios ya no está allí. Pero si retrocedemos un año y nos ponemos en el pellejo de Vettel, es fácilmente entendible que quisiera salir de
Milton Keynes. Había sido batido de manera contundente por su compañero de equipo, recién llegado a Red Bull. Su equipo había dado un paso atrás y
Mercedes se erigía en la gran dominadora para los
próximos años. ¿Debía quedarse en Red Bull y arriesgarse a ser batido una 2ª vez y ver su prestigio aniquilado de manera irremediable? No. Debía cambiar. Ya tenía 4 Campeonatos y cuando menos debía salvaguardar el prestigio que le daba ser Tetracampeón del Mundo. Salir de Red Bull era imperativo. ¿Las opciones? Las mismas que Alonso: Ferrari o
McLaren. Los dos estaban condenados a elegir los
equipos que finalmente terminaron eligiendo.
Los dos querían un cambio y Mercedes estaba ocupada. Bajo ese prisma, el movimiento de ambos fue