Y
llegamos a territorio
europeo,
donde 3 citas como
España,
Mónaco y Canadá
son cada año los territorios donde los equipos que conforman la
parrilla prometen meter mejoras
en sus monoplazas para recortarle décimas al tiempo y a los
rivales. No son pocos los equipos
que no tienen pudor en presumir
de las ganancias que sus nuevas
mejoras impondrán a sus monoplazas, como si el resto de rivales
se mantuvieran de brazos cruzados. Y no, no es el caso.
Mejorar más que el resto, esa
es la frase. Los equipos hablan
públicamente de aquello que
controlan, esto es sus propias
piezas. Pero seamos sinceros
¿Quién recuerda un cambio
drástico e n el orden establecido
tras la carrera de Montmeló? Ni
cuando hemos tenido sorpresa
en este trazado, como Maldona-
do en 2012 y Alonso en 2013, esto finalmente se ha transformado en una realidad en el resto de
trazados. Razones hay varias.
Uno de ellas, el hecho de que 3
pistas tan diferentes como
Montmeló, Mónaco y Canadá
vayan seguidas en el calendario.
Son pistas muy específicas que
requieren de setups y desarrollos
muy diferentes. Por ello, la mejora, rara vez se traslada a las 3
en la misma magnitud, siendo
el resultado neto una variación
imperceptible de cara al aficionado..
Definitivamente las pistas de
Montmeló, Mònaco y Canadá
nos pondrán algunas variaciones, pero no cambiarán el orden
establecido a final de año. La
gran incógnita este año sin embargo está en McLaren. Su motor tiene tanto margen de mejora que pronosticar es oficio de
alto riesgo. En Woking, por fin,
puede estar la excepción….