E
n este número, las mujeres cobran protagonismo por
la proposición de Bernie Ecclestone de crear una categoría femenina de Fórmula 1. Así que toca dar continuidad al magnífico artículo elaborado por Juan Ávila en esta temática y centrarnos en una mujer en concreto, una
mujer que más allá de su cabellera rubia y juventud muestra talento
cuando coge su volante. Nos referimos a Beitske Visser.
Visser se convirtió en 2013 en la primera mujer fichada por Red Bull
para su programa de jóvenes pilotos. Había brillado en los Karts, y
dejó una gran impresión en su debut en la Fórmula Master estrenándose en monoplazas dentro de la misma. Incluyendo dos victorias, una pole y octava en la general, convirtiéndose en el detonante
por el que Helmut Marko que echaría el ojo para repetir en esta categoría en el citado 2013.
En esa nueva temporada, Visser se situaba de nuevo la octava posición con más regularidad, pero únicamente con una victoria y un
tercer puesto en su haber. La holandesa tenía gran habilidad y buenas
manos, pero ella necesitaba algo más de tiempo para adaptarse, y
en esas Red Bull no es nada flexible.
Ya fuera de Red Bull, Adrián Vallés apostaba por ella en su nuevo
equipo de las World Series, el AV Fórmula, asumiendo 2014 como
una temporada de aprendizaje, de preparar el futuro y tomarla con
calma. Por ello no la vimos asiduamente en los puestos altos y su
mejor resultado fue un quinto puesto en Jerez, ajena a la lucha por
el título entre Sainz Jr y Merhi con Gasly pescando el subcampeonato
en río revuelto.