da, que si durante la misma, que si tokens arriba, que si tokens abajo,
que si ahora controlamos el flujo para que se igualen los motores…así
hasta el aburrimiento. Y eso esta temporada, porque si hablamos de las
anteriores hemos visto de todo. El doble difusor, alegal cuando menos,
y en contra del espíritu de la normativa como poco en el 2009, obtiene
el permiso porque así se dan oportunidades a equipos desahuciados que
había que colorcar en el mercado (Brawn)...o para dar opciones a los
equipos que pedían oportunidades tras todo lo que llevaban invertido.
Luego, en 2010, vendría Red Bull durante 4 años y los agujeros en
una normativa cada año, que ya parecía un queso de gruyer. Pocos deportes, por no decir ninguno, han tenido una normativa tan poco seria
como la de la F1. Pero ¿para que se van a hacer bien las cosas cuando
cambiando la normativa en cualquier momento podemos decidir el
transcurso de los Campeonatos a nuestro antojo? Normativa, declaraciones y polémicas parecen hacer por momentos de este deporte algo
poco serio. Pero también es cierto, y más leyendo las redes sociales, que
todo esto es la salsa que toda carne requiere para resultar apetitosa. Y
cuando más seca e insípida ha salido, más necesaria es la salsa para tragarla. Y la F1 de estos 2 años cuando menos necesita de una no sólo la
acompañe, sino que la cubra totalmente. Nos guste o no, efectivamente, esto es lo que hay…
Por Juan Ávila Muñoz
(Twitter: @LOGANQR_PDLR