movimientos empresariales en la trastienda de la F1, en la que cada uno
busca arrimar el ascua a su sardina,
ya sea económicamente (ahí Ferrar
es el que sale siempre ganando), deportivamente o simplemente para
mantener su cuota de negocio, y entre medias, Todt y Ecclestone manejando los hilos de sus respectivas
áreas y a su vez, luchando entre sí
cual combate de wrestling por el cinturón de campeón. El público demanda un espectáculo por el que paga, y
el verdadero aficionado desea cada
temporada ver una verdadera competición, en vez de un espectáculo
manipulado y adulterado como venimos sufriendo los últimos años. Y está
claro, esto cada vez va a ser más improbable, ya que los intereses de las
partes harán que año tras año tendremos nuestra ración de teatro incorporada. Por lo menos, todavía no
han pasado a controlar también el
mercado de pilotos, aunque en un determinado momento, el rumor de
compra por parte de CVC Partners
de la agencia IMG Worldwide hizo
saltar las alarmas, ya no sólo podrían
alterar la competición, sino que
tendrían el instrumento perfecto para en un determinado momento, llegar a obligar a fichar pilotos representados por esta famosa agencia y
colocados en los asientos según su voluntad.
En definitiva, el aficionado nunca llegará a conseguir separar qué parte
de lo que ve está influenciado por
toda esta red de intereses, nos queda el disfrutar de lo que podamos, y
que por lo menos, el resultado de este
circo sea lo más entretenido posible
antes que por nuestra mente, pase la
idea de cambiar de canal. Esperemos
que esto no suceda
Por Miguel Angel García Sesma
Twitter: @MMiguelAGS