Revista Muy Fan de la F1 nº2 May. 2015 | Seite 143
¿Y qué tiene que ver esto con la F1?
Pues aunque Lobato solo se parezca a
Héctor del Mar en el pelo (el que no
tienen claro), últimamente ciertos
hechos dan que pensar en que en algunos aspectos que no hay mucha
diferencia en lo que se refiere, si no al
amaño descarado de las luchas americanas, sí a un cierto favoritismo, una cierta asesoría hacia cierto
equipo en forma de información privilegiada o una dejación de funciones
ante determinados hechos.
En un número pasado de la revista
Quemando Rueda ya hablamos de
las trampas de los equipos para burlar el reglamento, ya sea buscando la
laguna legal (en la cual el experto es
sin duda Ross Brawn) , o directamente
transgresiones flagrantes pasando
por los métodos poco ortodoxos de
Flavio Briattore. Pero, ¿y si fuese la
propia FIA la que estuviese adulterando la competición en su propio
beneficio? ¿Y si tal árbitro de la lucha
americana estuviese mirando para
otro lado o favoreciendo a algún fabricante en concreto?
La duda aunque siempre latente en el
ambiente debido a ciertas actuaciones del pasado en la que actuó de forma tibia contra irregularidades o
con favoritismos descarados como el
apoyo a Prost en contra de Senna por
parte de Ballestre (sinceramente no le
hacía falta a El Profesor) ha estado
ahí, si bien unas declaraciones explosivas del siempre polémico Bernie Ecclestone son las que han hecho traer
de nuevo a la actualidad este tema, y
no sólo eso, sino que ha lanzado una
carga de profundidad a la misma base de la competición. Nada más ni
menos, ha afirmado rotundamente
que la FIA ayudó a Mercedes a construir los motores turbo con los que
ha arrasado la temporada pasada y
si nadie lo remedia, seguirá por el
mismo camino la actual y quien sabe
si no la siguiente. Obviamente no se le
ha ayudado técnicamente ya que no
les hace falta, matizan el tema indicando que estaban en muy estrecha
colaboración para la redacción del
reglamento. La ventaja puede no ser
por obvia, pero el matiz de tiempo sí
es importante.
Sabiendo de antemano unas pautas
de diseño, Brawn podría haber tenido tiempo de convencer a la dirección de a Mercedes de esperar en un
segundo plano a esta nueva era, y
apostar fuerte al cambio. Incluso seguro que bocetos del motor estaban
preparados antes de la salida del reglamento, de hecho fueron los primeros en poner un prototipo en el
banco de pruebas a los pocos meses,
lo cual indica lo avanzado del proyecto con respecto a la competencia. El
trabajo de Brawn hizo el resto, con
una planificación perfecta, con incluso
varias líneas de diseño en paralelo para aprovechar al máximo el nuevo reglamento mientras el resto seguían
concentrándose en los coches antiguos. El tío Ross lo hizo de nuevo, nadie como él para aprovechar los cambios normativos como lo hizo en el