Revista Muy Fan de la F1 nº2 May. 2015 | Page 111

Suena como castigar al que mejor lo hace y beneficiar al más vago, pero a fin de cuentas, el castigar al que mejor lo hace ya es algo que se viene haciendo. A principio de temporada, la FIA podría decidir, que como Mercedes es ostensiblemente más potente, se le podría restringir vía consumo. Como Renault no alcanza el rendimiento, se le da más gasolina. Tendríamos carreras rreras más igualadas, y unos costes más contenidos, pues desde principio de temporada los ingenieros de Renault están haciendo un motor tras otro, que luego va a la basura, gastando un dinero que luego repercute en los equipos, que se ven haciendo un motor tras otro, que luego va a la basura, gastando un dinero que luego repercute en los equipos, que se ven obligados a desembolsar grandes cantidades de dinero por un motor, quieran o no, sea el motor competitivo o no. No es menos cierto que sería ir contra el espíritu de la competición, aunque esto último tiene tantos matices, que es difícil evaluar qué importancia tendría. Los equipos siempre podrían seguir evolucionando, con eficiencia electrónica, aerodinámicamente, estratégicamente o simplemente construyendo un chasis que gestione mejor los neumáticos o tenga un mayor paso por curva. Una Formula 1 con distintos constructores sin que un mal motor suponga tirar una temporada y su presupuesto de 300 motores a la basura. Con menos motoristas, con más equipos en apuros y con una batalla Bernie Ecclestone – Toto Wolff en camino, quizás haya llegado el momento de plantearse seriamente este tema, evaluar en qué manera podría simplemente ayudar a la Formula 1, ayudar al espectáculo, a las audiencias y por ende a las televisiones sin perjudicar a equipos y fabricantes. Por Sergio Martinez Twitter: @123pnz