con un Ferrari que no era ni siquiera
el 3er coche de la parrilla por rendimiento. Más lejano queda ese
2010, en el que en su primer año en
Ferrari ganó nada más debutar y
sólo la nefasta estrategia de Ferrari
impidió que consiguiera su 3er título, justo el año en que aterrizaba
en Maranello (ahora que tanto se
alaba a Vettel en su primera temporada en la Scuderia). Y si, también
después de una temporada nefasta para Ferrari, donde su primer piloto quedó 6º en el Campeonato.
Los ciclos se repiten con más frecuencia de lo que parece, sólo hace
falta tener un poquito más de memoria.
Este año nos ha demostrado como
funciona este negocio para quien no
lo recordara, si es que había alguien.
Pero si bien es cierto que un piloto
siempre ha sido tan bueno como su
ultima carrera (que se lo pregunten
a Vettel y a Raikkonen, que algo de
esto empiezan a experimentar de
nuevo esta temporada) lo que ha sido especialmente cobarde ha sido
elegir el momento de mayor debilidad de su vehículo para lanzarse
con ataques personales. Que si
complejo de Dios (Viileneuve), que si
sólo es bueno si el equipo trabaja solamente para él (Trulli), que si
egocéntrico
y
malhumorado
(Lauda)... Y digo yo, Jarno, por centrarnos en ti, que repites para sorpresa de muchos ¿No lo era en 2003
y 2004 Trulli? Si lo era entonces,
¿por qué no lo dijiste en ese momento, a la cara, cuando eras su
compañero? ¿por qué no en 2007,
cuando luchaba por el Mundial?
¿por qué no en 2010 cuando casi lo
consigue hasta que Ferrari se lo birló
con ese error de principiantes?¿por
qué no en 2012 cuando se llevó los
elogios de toda la prensa y el paddock por llevar el Ferrari a luchar por
el Campeonato cuando al coche no
le correspondía? ¿Por qué precisamente ahora, Jarno? ¿tan miserables somos para atacar sólo cuando
por su coche no puede rendir como
debería para tapar las bocas que le
critican? ¿tan poco te aprecias a ti
mismo para sólo atacar cuando tu
rival está en el suelo?¿tan cobardes
somos?. Esas mismas preguntas se
le podrían aplicar a Villeneuve y
Coulthard, habituales defensores
del asturiano que han visto en el
pobre rendimiento del McLaren la
excusa perfecta para cambiar de
acera y subirse en la corriente de la
ola que pasaba por allí. Incluso alguien como Arrivabene, pecando
de desagradecido, optó por comparar los campeonatos de Fernando y
Vettel, como si Ferrari no le debiera
nada al asturiano…