Revista Muy Fan de la F1 nº2 May. 2015 | Page 101

con un Ferrari que no era ni siquiera el 3er coche de la parrilla por rendimiento. Más lejano queda ese 2010, en el que en su primer año en Ferrari ganó nada más debutar y sólo la nefasta estrategia de Ferrari impidió que consiguiera su 3er título, justo el año en que aterrizaba en Maranello (ahora que tanto se alaba a Vettel en su primera temporada en la Scuderia). Y si, también después de una temporada nefasta para Ferrari, donde su primer piloto quedó 6º en el Campeonato. Los ciclos se repiten con más frecuencia de lo que parece, sólo hace falta tener un poquito más de memoria. Este año nos ha demostrado como funciona este negocio para quien no lo recordara, si es que había alguien. Pero si bien es cierto que un piloto siempre ha sido tan bueno como su ultima carrera (que se lo pregunten a Vettel y a Raikkonen, que algo de esto empiezan a experimentar de nuevo esta temporada) lo que ha sido especialmente cobarde ha sido elegir el momento de mayor debilidad de su vehículo para lanzarse con ataques personales. Que si complejo de Dios (Viileneuve), que si sólo es bueno si el equipo trabaja solamente para él (Trulli), que si egocéntrico y malhumorado (Lauda)... Y digo yo, Jarno, por centrarnos en ti, que repites para sorpresa de muchos ¿No lo era en 2003 y 2004 Trulli? Si lo era entonces, ¿por qué no lo dijiste en ese momento, a la cara, cuando eras su compañero? ¿por qué no en 2007, cuando luchaba por el Mundial? ¿por qué no en 2010 cuando casi lo consigue hasta que Ferrari se lo birló con ese error de principiantes?¿por qué no en 2012 cuando se llevó los elogios de toda la prensa y el paddock por llevar el Ferrari a luchar por el Campeonato cuando al coche no le correspondía? ¿Por qué precisamente ahora, Jarno? ¿tan miserables somos para atacar sólo cuando por su coche no puede rendir como debería para tapar las bocas que le critican? ¿tan poco te aprecias a ti mismo para sólo atacar cuando tu rival está en el suelo?¿tan cobardes somos?. Esas mismas preguntas se le podrían aplicar a Villeneuve y Coulthard, habituales defensores del asturiano que han visto en el pobre rendimiento del McLaren la excusa perfecta para cambiar de acera y subirse en la corriente de la ola que pasaba por allí. Incluso alguien como Arrivabene, pecando de desagradecido, optó por comparar los campeonatos de Fernando y Vettel, como si Ferrari no le debiera nada al asturiano…