Revista La Unión N°19 | Page 25

dieron la vida por un mundo distinto, a lo que respondió: “Es una tristeza. Es algo que nos pasa a todos los nietos. Que somos mayores de lo que eran nuestros viejos. Es un descubrir. Es una cuestión íntima, que se descubre con la familia, que va apareciendo de a poquito y vas enterándote de quién es, de quién no es. Y hay cuestiones mágicas de la familia que... no sé... te conectan rápidamente. Si hay amor como hubo en mi crianza y hay amor como hubo en la búsqueda, es más fácil.” Asimismo, reflexionó acerca de cómo será su vida de ahora en más, al convertirse en un símbolo por ser el nieto de Estela de Carlotto: “…me estoy volviendo a reencontrar con las cosas de Olavarría. La música, mi casa... y esto viene a sumar. No es que el cambio sea eso dramático en lo que vos dejás de ser una cosa y pasás a ser otra. Soy el mismo que fui cuando salí de acá, pero ahora tengo una familia más grande, tengo primos y tíos, cerré algunas cosas que estaban haciendo ruidos ahí en el subconsciente (...) Yo soy el nieto de Estela, que es mi abuela, y tiene una casita divina, me hace una pastafrola buenísima, es eso. Hay una gran diferencia entre lo que ven de afuera y lo que uno vive. Y esa diferencia es intransferible, no se la puedo contar a nadie. Yo sé que hay una iconografía muy fuerte. Y la voy a tener que llevar lo mejor posible.” Finalmente, en referencia a cómo va a procesar que tanta gente con la que suele cruzarse en Olavarría, a la que conoce por apellidos, tenga que ver con quienes se apropiaron de su nombre, de su historia afirmó: “No se apropiaron de nada. La prueba está en el amor que hay entre los Carlotto y ahora yo me meto en esa marea de amor de los Montoya y eso muestra que no se apropiaron de nada. Han suspendido una verdad durante un tiempo. Yo fui y de hecho soy el músico que era mi papá y que era mi abuelo paterno, y soy hasta el orador que era mi mamá. Entonces no hemos perdido nada. Le ganamos hasta a la propia muerte. Porque mi abuela paterna, cuando me ve, me dice "sos mi hijo. Te veo y veo a mi hijo por el parecido físico que tiene