dieron la vida por un mundo distinto, a lo que
respondió: “Es una tristeza. Es algo que nos pasa
a todos los nietos. Que somos mayores de lo que
eran nuestros viejos. Es un descubrir. Es una cuestión íntima, que se descubre con la familia, que va
apareciendo de a poquito y vas enterándote de
quién es, de quién no es. Y hay cuestiones mágicas de la familia que... no sé... te conectan rápidamente. Si hay amor como hubo en mi crianza y hay
amor como hubo en la búsqueda, es más fácil.”
Asimismo, reflexionó acerca de cómo será
su vida de ahora en más, al convertirse en un símbolo por ser el nieto de Estela de Carlotto: “…me
estoy volviendo a reencontrar con las cosas de
Olavarría. La música, mi casa... y esto viene a
sumar. No es que el cambio sea eso dramático en
lo que vos dejás de ser una cosa y pasás a ser
otra. Soy el mismo que fui cuando salí de acá, pero
ahora tengo una familia más grande, tengo primos
y tíos, cerré algunas cosas que estaban haciendo
ruidos ahí en el subconsciente (...) Yo soy el nieto
de Estela, que es mi abuela, y tiene una casita
divina, me hace una pastafrola buenísima, es eso.
Hay una gran diferencia entre lo que ven de afuera
y lo que uno vive. Y esa diferencia es intransferible,
no se la puedo contar a nadie. Yo sé que hay una
iconografía muy fuerte. Y la voy a tener que llevar
lo mejor posible.”
Finalmente, en referencia a cómo va a
procesar que tanta gente con la que suele cruzarse en Olavarría, a la que conoce por apellidos,
tenga que ver con quienes se apropiaron de su
nombre, de su historia afirmó: “No se apropiaron
de nada. La prueba está en el amor que hay entre
los Carlotto y ahora yo me meto en esa marea de
amor de los Montoya y eso muestra que no se
apropiaron de nada. Han suspendido una verdad
durante un tiempo. Yo fui y de hecho soy el músico
que era mi papá y que era mi abuelo paterno, y
soy hasta el orador que era mi mamá. Entonces no
hemos perdido nada. Le ganamos hasta a la
propia muerte. Porque mi abuela paterna, cuando
me ve, me dice "sos mi hijo. Te veo y veo a mi hijo
por el parecido físico que tiene