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a Región Caribe tiene un enorme potencial humano, de re-
cursos naturales y minerales, además una privilegiada ubi-
cación geográfica que atrae la inversión capitalista, y que
desencadena contra la población violencia, desplazamiento
forzado, despojo sistemático y corrupción. En los municipios
del Golfo de Morrosquillo la pobreza alcanza el 45 por ciento [1].
¿Un pacto territorial para quiénes y para qué?
El Pacto Territorial Golfo de Morrosquillo, fue firmado entre el Gobier-
no central y los Gobernadores de Sucre, y de Córdoba, junto con los 8
Alcaldes de San Onofre, Tolú, Toluviejo y Coveñas, en Sucre, y San An-
tero, San Bernardo del Viento, Moñitos y Lorica, en Córdoba [2], para
consolidar el corredor turístico del Golfo y las sabanas circundan-
tes, como un destino turístico de primer nivel y fortalecer a Coveñas,
puerto que exporta el 73 por ciento del petróleo producido en el país
[3].
Las obras al servicio de grandes empresas privadas nacionales y ex-
tranjeras, serán financiadas con dineros públicos, donde el Gobierno
Nacional aportará el 70 por ciento, 248.500 millones de pesos, las Go-
bernaciones y Alcaldías el 30 por ciento, 106.500 millones [4].
Este plan está compuesto por 11 obras que se ejecutarán durante 5
años, contempla la construcción del acueducto del Golfo de Morros-
quillo, un hospital, infraestructura de vías terciarias, conectividad di-
gital, fortalecimiento del SENA, construcción del Parque Lineal Male-
cón y la Marina, un megacolegio y la mitigación de la erosión costera.
Este plan regional deja de lado el problema ambiental, el despojo de
tierras, la violencia sistemática que impone el paramilitarismo, el
narcotráfico y la política mafiosa que deterioran el tejido social de la
región.
La nueva infraestructura hotelera en Tolú está acabando con los bos-
ques y la agricultura. En noviembre de 2016, el Instituto Geográfico
Agustín Codazzi, puso en evidencia daños por contaminación en el
manglar de la franja costera del Golfo de Morrosquillo; desde el 2013,
DEBATES del CONFLICTO
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