P
ese al gran descontento expresado en las calles estas últi-
mas semanas, Duque ha hecho oídos sordos y no sólo se ha
negado a dialogar y negociar con la población movilizada,
representada en el Comité de Nacional de Paro; sino que
además hizo aprobar la Reforma Tributaria, la cual ha sido
rechazada por gran parte de la población, incluso prestigiosos eco-
nomista del país la consideran lesiva y solicitaron aplazar su apro-
bación.
En el tema de la paz el Gobierno también se raja al seguir descono-
ciendo y burlando los Acuerdos de la Habana, lo que llevó en el mes
de Agosto a un sector de las FARC encabezado por Iván Márquez a
orillarse del Proceso de Paz. Por otro lado, se niega a retomar nego-
ciaciones con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y mantiene
exigencias unilaterales para reanudar el diálogo.
El clima de paz sigue enrareciéndose con el asesinato creciente de
líderes sociales, defensores de Derechos Humanos y de los casi 200
ex combatientes de las FARC; además del tratamiento de guerra que
se le sigue dando a la protesta social, como el homicidio de Dylan
Cruz a manos del Escuadrón Móvil Anti Disturbios (ESMAD); cientos
de lesionados, muchos de ellos han perdido uno de sus ojos; y la ju-
dicialización de los líderes sociales, por el simple hecho de oponerse
al régimen.
En el 2019 observamos al mismo plan belicista y de sumisión a los
designios norteamericanos que ha caracterizado la política interna-
cional de este tercer mandato de Uribe, como lo evidencian las posi-
ciones agresivas e intervencionistas frente Venezuela, las amenazas
hacia Cuba, sin importarle al régimen las contribuciones de estos
países a la paz de Colombia; además del silencio cómplice frente al
Golpe de Estado dado al Presidente de Bolivia, Evo Morales.
Ilegitimidad de las FFAA y su Doctrina
Este año se amplió el rechazo social al comportamiento de la Fuerzas
Armadas (FFAA), a su Doctrina fundada en atacar al Enemigo Interno,
cobrando fuerza el repudio masivo al ESMAD, por ser una fuerza poli-
BALANCE 2019
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