De la vivienda salió una mujer entrada en años, con voz silenciosa y
susurrando les dijo:
- Muchachos -así le dicen a los guerrilleros- ¿Qué andan haciendo,
no se dan de cuenta que la plaga -así llaman a los militares- está ahí
en el bordo del caño? Donde efectivamente hasta la noche anterior
estaban acampados.
Como los compañeros ya habían registrado ese sitio y no habían vis-
to soldados, le preguntaron a la señora.
- ¿Usted los vio hoy?
– Yo hoy no los he visto, pero esta mañana en la Emisora de los Ele-
nos dijeron que ahí estaba la patrulla, y si ellos dicen es porque es
cierto. Contestó ella con voz temblorosa.
Los compañeros volvieron a preguntarle.
- ¿Está segura que ahí está el Ejército? ¿Alguien de su familia los vio?
- No muchachos, hoy nadie los ha visto, pero sí escuche esta mañana
por la Emisora la Voz de la Libertad, ellos dijeron que ahí estaban y yo
les creo. Les dijo con la certeza de no estarse equivocando.
Los guerrilleros agradecieron a la señora, le aclararon que acaban de
revisar el área y que los militares ya se habían ido. Después la Co-
misión guerrillera regresó al campamento a llevar el reporte que fue
difundido por la Emisora.
MEMORIA COLECTIVA
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